La vuelta al mundo del We Are Water

Bruno y Willy García han cumplido con sus objetivos y lo han hecho con creces. Con un tiempo mínimo de entrenamiento, los dos marinos no profesionales han conseguido el quinto puesto y han mostrado con pundonor y elegancia que una vuelta al mundo a vela es mucho más que una competición.

Noticias ABR. 9, 2015 13:43

Bruno y Willy comenzaron su preparación apenas tres meses antes de la salida. El We Are Water es un barco con pedigrí y que se sabe bien el camino: fue el Paprec-Virbac 2 de Jean-Pierre Dick y Damian Foxall, ganador de la primera edición de la regata, y el Estrella Damm, con el que Alex Pella y Pepe Ribes lograron el cuarto puesto en la segunda. Con un presupuesto limitado y sabiamente guiados por el equipo técnico de la FNOB, supieron priorizar y establecer un programa de entrenamiento básico que ha resultado un éxito. La contrapartida ha sido navegar sin pisar el acelerador a fondo.

Puesta a punto Atlántica

El We Are Water descendió hacia Gibraltar siendo el barco que se mantuvo más al este de toda la flota, lo que fue la causa de que a la altura de Ibiza, junto al Spirit of Hungary tuvieran menos viento que el resto. Por este motivo quedaron algo descolgados y cruzaron el estrecho en séptima posición, a unas 100 millas del One Planet, One Ocean & Pharmaton de Aleix Gelabert y Didac Costa; sin embargo entraron en el Atlántico por debajo del récord del Virbac-Paprec 3 de la anterior edición.

Pronto comenzaron a recuperar millas, a medida que iban poniendo a punto diversas configuraciones de velas. Arrumbaron hacia el Sur a la altura del cabo de San Vicente, sobre el meridiano 9ºW. En el momento de hacerlo, el barco de Aleix Gelabert y Didac Costa se encontraba a más de 100 millas de su proa.

Bruno y Willy Garcia decidieron dejar el archipiélago canario por el oeste. Su opción, contraria a la de la mayoría de sus predecesores que lo cruzaron entre Fuerteventura y Gran Canaria, fue una estrategia que dio sus frutos a largo plazo, pues al norte de Cabo Verde tenían al One Planet, One Ocean & Pharmaton a 60 millas.

En el descenso en vertical hacia el ecuador no dejaron de recortar millas hasta que el 12 de enero entre los 5 y los 4ºN, lograron adelantar por primera vez a Aleix y Didac, y se colocaron sextos. En el ecuador tenían al Renault Captur de Jörg Riechers y Sébastien Audiganea 240 millas por delante y aventajaban a Costa y Gelabert en 40 millas.

A más en el Atlántico Sur

Desde entonces, y con los alisios del SE, el We Are Water no dejó de tomar distancia progresivamente respecto al One Planet, One Ocean & Pharmaton. Con el Renault Captur mucho más al este, las opciones de los hermanos Garcia para adelantarlos se basaban en que esta opción, más cercana al centro del anticiclón de Santa Elena, penalizara a Jörg Riechers y Sébastien Audigane pese a hacer una ruta más corta. Sin embargo, cuando viraron hacia el este, al sur del centro de las altas presiones, el barco franco alemán entró en una zona de vientos portantes del NW de 25-30 nudos, mientras el We Are Water, en la misma latitud (30º30’S) pero 430 millas más al oeste, los tenía mucho más débiles y del SE.

En el Gran Sur en tierra de nadie

A partir de este momento y durante la aproximación al cabo de Buena Esperanza, Bruno y Willy navegaron en una posición casi equidistante del Renault Captur y del One Planet, One Ocean & Pharmaton, estando cada uno de ellos en sistemas meteorológicos distintos. El 27 de enero, tras haber entrado en los 40 rugientes lograron su primer gran registro: 17,2 nudos de promedio en 24 horas.

El We Are Water dobló el cabo de Buena Esperanza el 30 de enero a las 11:08 UTC. En aquel momento tenían al Renault Captur 530 millas por la proa y aproximadamente a la misma distancia por la popa al One Planet, One Ocean & Pharmaton

Durante toda la travesía del Índico, Bruno y Willy García fueron poniendo más distancia entre ellos y Aleix y Didac, y el 8 de febrero, cuando se encontraban a medio camino entre Buena Esperanza y Leeuwin, les aventajaban en más 1.025 millas; fue la mayor distancia a la que tuvieron por la popa a sus rivales y amigos.

Pero desde este día, Aleix i Didac comenzaron a recortarles millas de forma lenta pero progresiva. Navegando casi siempre al límite de la zona de exclusión, Bruno y Willy vieron como sus compatriotas se les acercaban logrando notables registros de velocidad.

El cuarto puesto

Cuando el Renault Captur dobló el cabo de Leeuwin, estaba a 640 millas por la proa del We Are Water. Cuando éstecruzó el meridiano del cabo australiano, lo hizo casi dos días exactos después. No había opción para adelantarlos, salvo una avería del barco franco alemán, y fue precisamente lo que ocurrió.

El 15 de febrero el Renault Captur anunció que tenían la pala dañada y al cabo de tres días, el 18 de febrero, Jörg Riechers y Sébastien Audigane, incapaces de arreglarla de forma fiable a bordo,no tuvieron más remedio que arrumbar hacia Wellington para una reparación más completa. Su recalada en Nueva Zelanda dio el cuarto puesto al We Are Water y el quinto al One Planet, One Ocean & Pharmaton. Cuando esto ocurrió, los hermanos García se encontraban al sur de Nueva Zelanda, y Aleix y Didac ya se les habían aproximado a 360 millas.

Al adentrarse en el Pacífico, el One Planet, One Ocean & Pharmaton logró meterse en su mismo sistema meteorológico y la caza comenzó a ser más táctica que estratégica. El We Are Water estuvo durante dos días en el sector de peor ángulo del viento de una borrasca. Por este motivo, el 23 de febrero por la madrugada y en el límite de la zona de exclusión, Bruno y Willy García habían completado su octava trasluchada en 48 horas, por ninguna el One Planet, One Ocean & Pharmaton que se les había aproximado a 240 millas, con promedios de más de casi 17 nudos. Cinco días más tarde, una potente borrasca les envía vientos del NO de 25-30 nudos y los hermanos consiguen su mejor registro de la regata en 24 horas: 17,6 nudos de promedio.

La caza siguió implacable en la inmensidad del Pacífico, aunque el We Are Water aguantó el ritmo; pero el 3 de marzo Aleix y Didac volvieron a recortar distancias y no dejaron de acercárseles al aproximarse a Hornos.

Bruno y Willy doblaron el mítico cabo por primera vez en su vida el 7 de marzo a las 22:06 UTC; sus perseguidores, también noveles en Hornos, lo hicieron tan sólo 4 horas y 55 minutos después. En aquel momento, Aleix y Didac estaban a 50 millas teóricas de distancia y les habían recortado, desde la mitad del Índico, unas 975 millas.

La batalla del Atlántico

En el Atlántico Sur, el One Planet, One Ocean & Pharmaton siguió implacable su caza. Navegando prácticamente con las mismas condiciones de mar y viento, ambos barcos establecieron estrategias muy similares y fue por velocidad pura que progresivamente los hermanos García fueron alcanzados por su cazador. El día 15 de marzo, navegando con los alisios del SE, ambos equipos viven un momento mágico: se avizoran y se sacan fotos después de 74 días de haberse visto por última vez.

Esa noche, el One Planet, One Ocean & Pharmaton culminó su remontada y superó en la clasificación al We Are Water; no lo hacía desde el 12 de enero. Tras un auténtico match racehasta los doldrums (calmas ecuatoriales), ambos barcos intercambian de nuevo sus posiciones, y el Aleix y Didac consiguieron recuperar la cuarta posición y atravesar el ecuador por delante. La travesía de los doldrums fue lenta para ambos, con largas horas a algo más de 2 nudos de media. El One Planet, One Ocean & Pharmaton fue el primero en alcanzar los alisios del Norte, y cuando lo hizo aventajaba al We Are Water en 119 millas teóricas; y con los vientos del NE, Aleix y Didac se fueron alejando cada vez más.

El We Are Water tuvo una última oportunidad de alcanzar el cuarto puesto al llegar a la zona de menos viento de golfo de Cádiz, pero el One Planet, One Ocean & Pharmaton logró mantener una distancia de más de 50 millas hasta Gibraltar.

Mientras Aleix y Didac atravesaron el estrecho con vientos portantes de unos 7-8 nudos y corriente a favor, el We Are Water lo hizo diez horas después ciñendo contra un levante que pronto alcanzó los 20 nudos. En el mar de Alborán, el viento arreció alcanzando los 35 nudos y el We Are Water acumuló más de una docena de agotadoras viradas por avante pegado a la costa andaluza antes de alcanzar el cabo de Gata. El Mediterráneo, su cuna como navegantes, dispensó una bienvenida dura e implacable a sus marinos y, tras una larga bordada hasta la costa argelina, Bruno y Willy Garcia realizaron la última virada ayer por la mañana para arrumbar hacia la ciudad que los vio partir 99 días atrás.