La vuelta al mundo del Renault Captur

Numerosos han sido los contratiempos que Jörg Riechers y Sébastien Audigane han tenido que superar durante la Barcelona World Race. La regata del Renault Captur ha estado marcada por los problemas técnicos, pero con perseverancia los han superado uno tras otro. Entrando en el Pacífico, cuando navegaba en cuarta posición y luchando con el GAES Centros Auditivos por el podio, se percataron de que la pala del timón de estribor estaba dañada y, tras intentar hacer la reparación a bordo, el dúo franco alemán tuvo que dirigirse a Nueva Zelanda para una parada técnica, en la que perdió 2.000 millas y dos posiciones. Prácticamente desde entonces ha regateado en solitario, y siempre con problemas de control del barco, ya que la reparación no resultó del todo fiable. Con perseverancia, el Renault Captur ha terminado la Barcelona World Race 2014/2015 en sexta plaza, y lo ha hecho tras el peor paso del cabo de Hornos que se recuerda en esta regata. Ésta ha sido su gran victoria.

Noticias ABR. 15, 2015 17:44

Primeros contratiempos

En las primeras millas del mar Mediterráneo, el Renault Captur navegó en el grupo en cabeza, con el Hugo Boss, el Cheminées Poujoulat, el Neutrogena y el GAES Centros Auditivos, pero perdió comba cuando Sébastien Audigane tuvo que subir a lo alto del mástil para arreglar una avería que implicaba la driza del spi. Cruzó el estrecho de Gibraltar con unas 80 millas de desventaja respecto al líder, el Hugo Boss, y en ese delicado paso reportó el primer problema con el timón. La pala de sotavento, la única que estaba en el agua, se levantó sola y el barco se fue de orzada, y poco después se desvió del canal de separación de tráfico de Tarifa. Por esta infracción de las normas de paso en el estrecho el jurado internacional le aplicó 20 minutos de penalización.

Entre dos grupos

En el primer tramo del Atlántico, el Renault Captur fue el perseguidor de los cuatro primeros barcos. Atravesó Canarias entre las islas, unas 60 millas por detrás de los líderes, y con unas 80 millas de ventaja sobre el One Planet, One Ocean & Pharmaton. Riechers y Audigane tuvieron nuevos problemas con los timones justo antes de Cabo Verde, que atravesaron con una original ruta entre las islas, mientras intentaban aguantar el ritmo de los primeros y distanciaban a su perseguidor, que a la vez era alcanzado por el We Are Water. Entonces eligieron mantenerse bastante más al Este que sus contrincantes, una decisión “estratégica en un 70%”, porque la meteorología parecía que les podía favorecer, y “circunstancial en un 30%”, debido a los problemas técnicos sufridos (el timón y daños en el Código 5). Cruzaron el ecuador un día y siete horas después del Hugo Boss, manteniendo la opción Este, que les hizo perder aún más terreno.

En el Atlántico Sur el Renault Captur navegó en solitario. Mientras por atrás el We Are Water superaba al One Planet, One Ocean & Pharmaton, por delante el Hugo Boss desarbolaba. Entonces el dúo franco alemán se colocó cuarto, pero el tercero, el GAES Centros Auditivos, le aventajaba en casi 500 millas. Y es que Jörg Riechers y Sébastien Audigane tuvieron que enfrentarse a un nuevo problema técnico, esta vez con el rail de la mayor, avería que les obligó a bajar la vela durante unas horas. El anticiclón de Santa Elena no tuvo piedad con el Renault Captur, al que las circunstancias le habían llevado a mantener la opción más al Este que sus rivales. Al ser engullidos por el anticiclón, el We Are Water alcanzó su latitud y le fue recortando día a día, hasta ponerse a 240 millas de su popa. En la latitud del cabo de Buena Esperanza el Renault Captur logró coger el tren de las borrascas y empezó a distanciarse del We Are Water. Doblaron la punta sudafricana el 28 de enero, unas 500 millas por detrás del GAES Centros Auditivos. Allí empezó su batalla por el tercer puesto.

Lucha por el podio

En el primer tramo del Índico, Riechers y Audigane se aprovecharon del anticiclón que engulló al GAES Centros Auditivos y se fueron acercando al barco de Anna Corbella y Gerard Marín, y el 2 de febrero sólo 160 millas separaban a los dos barcos, mientras que el We Are Water estaba casi 800 millas más atrás. Tras el anticiclón volvieron las condiciones reales del Gran Sur y el GAES Centros Auditivos y el Renault Captur tuvieron que ir zigzagueando con vientos portantes al límite de la zona de exclusión, trasluchando cada cierto tiempo. Corbella y Marín pudieron volver a escaparse. Unas 260 millas les separaban cuando doblaron el cabo Leeuwin, el segundo de los tres grandes cabos de la vuelta al mundo, y en la entrada en el océano Pacífico esta distancia fue ampliándose y reduciéndose según las condiciones de viento de cada barco.

La parada técnica y el paso de Hornos

El Renault Captur se vio obligado a despedirse de la cuarta plaza y de la lucha por el podio cuando el 17 de febrero se percató de que la pala del timón de estribor estaba dañada. Riechers y Audigane hicieron una reparación a bordo, con un calcetín, pero vieron que a partir de 20 nudos de viento y en determinados rumbos perdían el control del barco, así que al día siguiente pusieron rumbo a Nueva Zelanda, a Wellington, para hacer la reparación. Estuvieron en puerto 30 horas, y cuando volvieron a regatear habían perdido 2.000 millas y dos puestos, superados por el We Are Water y por el One Planet, One Ocean & Pharmaton.

En unas 600 millas les aventajaba el One Planet, One Ocean & Pharmaton cuando el Renault Captur volvió al Pacífico, dispuesto a recuperar las posiciones perdidas. Pero la meteorología no le acompañó y fue perdiendo terreno. Además, Riechers y Audigane comprobaron que el timón no era del todo fiable y seguían con problemas de pérdida de control del barco.

En estas condiciones, tuvieron que posponer la persecución, y más al llegar al cabo de Hornos, que pasaron con las peores condiciones jamás vividas en la Barcelona World Race, con puntas de viento de 70 nudos y mar muy arbolado. Una racha les tumbó el barco y entraron en modo supervivencia… Y sobrevivieron.

Difícil remontada del Atlántico y del Mediterráneo

Contentos de dejar el Gran Sur, Riechers y Audigane se enfrentaron a un Atlántico Sur complicado, con vientos ligeros y de ceñida, mientras que, ya mil millas por delante, el We Are Water y el One Planet, One Ocean & Pharmaton navegaban con condiciones favorables, concentrados en su particular match race, en la batalla por el cuarto puesto. El Renault Captur se desmarcó del resto de barcos cuando eligió remontar el Atlántico Sur muy cerca de la costa brasileña, pero la suya ya era una batalla en solitario, y tuvo que sufrir días de encalmadas. Cuando el Cheminées Poujoulat, el antiguo barco de Jörg Riechers, que había preparado durante un año, cruzaba la línea de llegada de la Barcelona World Race en primera posición, el Renault Captur se aproximaba a las calmas ecuatoriales. El 28 de marzo volvió al hemisferio norte e inició una larga cabalgada hacia el estrecho de Gibraltar, que cruzó el 12 de abril.

El mar de Alborán tampoco se lo puso fácil, con vientos fuertes de ceñida, y encima tuvieron un problema con una vela y se vieron obligados a volver atrás, hasta una zona con menos viento, para subir a lo alto del mástil. Para Jörg Riechers y Sébastien Audigane, el Mediterráneo también ha sido una prueba de fuego, que, como todas las demás, han sabido superar.