Barcelona despide a los skippers en una emotiva ceremonia en el pantalán de la Barcelona World Race

Los deseos de buenos vientos y los abrazos han marcado esta mañana la ceremonia de despedida de los equipos de la Barcelona World Race. El pantalán situado en el Portal de la Pau, frente a la emblemática estatua de Colón, ha sido el escenario de los momentos más emotivos, entre los 16 skippers de nueve nacionalidades y su familia y amigos más íntimos. Miles de personas han llenado la plataforma y también han seguido la suelta de amarras desde el puente de Maremagnum y desde las escaleras de Portal de la Pau, bajo un cielo azul espléndido que ha marcado el inicio de esta aventura deportiva y humana extrema, la vuelta al mundo a vela a dos y sin escalas ni asistencia, 23.400 millas náuticas por tres océanos y algunos de los lugares más inhóspitos del planeta.

Noticias DIC. 31, 2014 11:15

La tenienta de alcalde de Calidad de Vida, Igualdad y Deportes del Ajuntament de Barcelona y presidenta de la Fundació Navegació Oceànica Barcelona (FNOB), Maite Fandos, ha despedido a los navegantes uno a uno y les ha expresado su admiración ante el reto que están a punto de empezar.

Le han acompañado el presidente del Salón Náutico Internacional de Barcelona, Luis Conde; el presidente de la clase IMOCA, Jean Kehroas; el director general de Open Sports Management, organizadora del IMOCA Ocean Masters World Championship, Peter Bayer, y el presidente de la Real Federación Española de Vela, José Ángel Rodríguez, además del director de regata de la Barcelona World Race, Jacques Caraës, y del vencedor de las dos ediciones anteriores, Jean-Pierre Dick. También ha estado presente la directora médica de la Barcelona World Race, Dra Belén Gualis, del Hospital Quirón Teknon, quien a partir de ahora velará por la salud de los navegantes.

Numerosos representantes e invitados de las empresas patrocinadoras y colaboradoras de la regata y de los equipos participantes tampoco se han querido perder este emocionante momento, en que se han mezclado abrazos, gritos, aplausos y lágrimas, especialmente entre los hijos de los navegantes.

Los skippers han ido llegando al pantalán con muy buena cara, algunos más concentrados y otros disfrutando más del momento. Guillermo Altadill, patrón del Neutrogena junto a José Muñoz, ha admitido que “siempre hay un poco de nervios en la salida, sobre todo porque el Mediterráneo es complicado”. Hace unos días “parecía que íbamos a tener más viento pero ahora el anticiclón es más grande y hasta el estrecho hay varias opciones”, ha dicho el barcelonés, que no pierde la esperanza de poder bajar el récord de la vuelta al mundo en monocasco, que está en 78 días.

La única mujer en esta edición, Anna Corbella, ha llegado al pantalán muy sonriente. “Me he despertado bastantes veces durante la noche, pero la verdad es que hay más nervios entre la familia”, ha dicho la navegante del GAES Centros Auditivos mientras dejaba a su madre y a su hermano algunos recados por hacer durante su ausencia. “Tenemos muchas ganas de virar la boya de desmarque y empezar a navegar. El Mediterráneo lo veo bastante fácil, pero todos iremos con el cuchillo en la boca”, ha añadido.

Concentración máxima para Pepe Ribes: “No hay nervios, es sólo la salida de una regata. Nuestra preocupación ahora es salir de Barcelona, será crítico. Habrá que estar muy concentrados, las primeras 24 horas no haremos turnos. Llegar a Gibraltar entre los primeros no es que vaya a ser decisivo, pero sí muy tranquilizante”. El skipper alicantino del Hugo Boss lo único que tenía pendiente esta mañana era despedirse de la familia. “Lo tenemos todo listo desde hace tiempo”.

Nosotros nos lo tomamos con calma, he dormido bien y he desayunado un bocata de pan con tomate y fuet. Tenemos muchas ganas de salir y estamos expectantes ante lo que tenemos por delante en nuestra primera vuelta al mundo”, ha señalado Didac Costa, que navega a bordo del One Planet, One Ocean & Pharmaton junto a Aleix Gelabert.

Bruno Garcia, del We Are Water, también estaba muy tranquilo: “He desayunado con la familia y estoy muy tranquilo, como si solo fuese a hacer una regata de domingo cualquiera. Lo único que me inquieta un poco es no hacer nada mal en la salida, no chocar con ningún otro barco y causar algún problema a otro equipo, pero seguro que todo irá bien”.