Anna Corbella: “Hemos navegado tanto juntos, que Gerard y yo ya pensamos igual”

Anna Corbella, mujer, primera española en dar la vuelta al mundo a vela sin escalas y sin asistencia. Este título, que no termina de gustar a la patrona del GAES Centros Auditivos, no deja de ser una perfecta carta de presentación para la navegante catalana, que afronta su segunda circunnavegación tras completar con éxito, en sexta posición, la Barcelona World Race 2010/2011.

Entrevistas NOV. 12, 2014 11:18

Corbella empezó su carrera en vela ligera. Campeona de España de 420 en categoría femenina en 1999 y de la clase 470 en 2000. De ahí al Mediterráneo y al Atlántico, siempre a bordo de un Mini. En 2009 da el salto a la clase Fígaro y en 2011 cumple la gesta de circunnavegar el globo junto a la británica Dee Caffari.

 

“Estoy nerviosa, pero más segura que en mi primera vuelta. Ahora sé adónde voy y qué me espera”. La barcelonesa competirá en esta tercera edición de la regata junto al gerundense Gerard Marín. Ella, pausada; él, impulsivo. Y entre ambos, el GAES Centros Auditivos, un barco “rápido y cómodo” con el que esperan dar la vuelta al mundo en menos de 100 días.

 

¿Cómo te sientes estando ya tan cerca de la salida?

Empiezan los nervios porque ya quedan pocas semanas, muy poco tiempo, y empiezas a ver todo lo que no podrás hacer. En la lista siempre quedan cosas que dices ‘esto ya no me da tiempo a hacerlo’. Pero sé qué me espera. Esto me da un punto más de seguridad, no tanto miedo. Aunque los nervios están ahí.

 

¿Qué crees que os quedará sin hacer o preparar?
Nos hubiera gustado tener más tiempo para navegar y probar cosas nuevas, sobre todo el tema de electrónica. De todos modos, hemos aprendido mucho en estos últimos meses, por lo que no me puedo quejar, y aún tenemos tiempo para hacer algo m y hemos llegado a un punto de  Me llego y me entiendo muy bien con Gerard. Hemos crecido juntos dentro del proyectoretodo si roás.

 

Decías antes que sabes qué te espera. ¿Cómo resumirías tu anterior Barcelona World Race?

Fue, para mí, un descubrimiento. Sobre todo por lo que significa navegar en el Sur con un IMOCA 60. Lo recuerdo con intensidad. El Atlántico ya lo conocía y también este tipo de barcos, pero guardo un recuerdo muy fuerte y muy bueno del Sur.

 

¿Tienes algún reto o deseo personal antes de la salida?

Este año me gustaría celebrar nochevieja. Está claro que no lo celebraré el día antes de la salida, pero sí quiero poder hacer una fiesta de despedida con mis amigos y festejar que estamos en la salida, que ya es mucho.

 

¿Cuál es tu mayor temor de cara a la regata?

Lo que más miedo me da de todo es, simplemente, romper. Lo que menos controlas son las cosas que se pueden romper; sobre todo si rompes algo grande. Yo tengo obsesión con timones, palo y quilla. Si hay una avería en cualquiera de estos tres elementos, tienes un problema grave, no puedes hacer absolutamente nada.

 

¿Y lo que afrontas con más ilusión?

Todo. El proyecto. La regata. Me llevo y me entiendo muy bien con Gerard. Hemos crecido juntos dentro de este proyecto y hemos llegado al punto de ser, los dos, uno cuando estamos a bordo. Formamos un buen equipo y tengo muchas ganas de navegar con él en estas condiciones. Aunque esto lo digo ahora, cuando lleve un mes navegando seguro que la cosa cambia [entre risas].

 

¿Cómo sois como equipo?

Somos un equipo muy equitativo. Procuramos que uno no mande más que el otro. Nos entendemos muy bien, hemos navegado tanto juntos que ya pensamos igual. Además, hemos tenido carreras muy similares. Primero vela ligera, después la clase mini, e hicimos juntos la Transat AGR 2012 en la clase Fígaro. Al principio discutíamos bastante, veíamos las cosas diferentes  y teníamos formas de navegar dispares. Pero tanto tiempo navegando juntos hace que tengas el mismo criterio que tu compañero. Al final lo que quieres es que el barco vaya rápido y no se rompa, es un objetivo compartido.

 

En la presentación del GAES Centros Auditivos dijiste que eras el freno del equipo.

Bueno, más que freno, quizá soy el ‘seny’. Gerard es muy impulsivo, siempre da el cien por cien. Esto a veces puede ser contraproducente. A veces pasa tan rápido una escota que la tiene que volver a pasar porque no lo ha hecho del todo bien o porque no ha pensado bien en cómo dejarla. Si detrás tiene a alguien que le diga ‘espera, espera’, pues es aún mejor. Hay que saber gestionar muy bien todos los esfuerzos y hay que tener cabeza. Pero esta rapidez también puede ser muy buena. En un momento determinado él puede pasar una escota volando mientras yo aún pienso en el cómo y dónde. Esto puede ser determinante en según qué circunstancias. Soy más el freno de Gerard que del barco.

 

¿Cómo te defines como navegante?

Creo que soy serena. Y no me gusta que me ganen, aunque puede que no sea tan competitiva como Gerard. Me gusta que el barco vaya rápido y soy sensible con él. Me anticipo a él, noto si va bien, si va cargado… Pero me falta la energía, las ganas de estar para lo que haga falta, que tiene Gerard. Yo soy más pausada, pienso mucho y a veces tardo demasiado en hacer las cosas.

 

¿Qué sensaciones te ha dejado hasta el momento el GAES Centros Auditivos?

Comparado con el barco de la última edición es más rápido, también más cómodo. Y es igual de fiable. Este barco ya ha dado dos vueltas al mundo y puede, tranquilamente, dar una tercera.

 

Eres la primera mujer española que ha dado la vuelta al mundo sin escalas y sin asistencia…

Es algo que llevo con orgullo, pero no debería ser noticia que una mujer dé la vuelta al mundo. Está claro que si hay una primera habrá una segunda. Pero me parece triste que esto sea noticia, es como si tuviéramos algún hándicap a la hora de dar la vuelta al mundo. Sí, puede que tengamos menos fuerza, pero esto no nos resta nada. Cuando navego no pienso en estas cosas. Me gustaría ver a más mujeres dar la vuelta como yo, eso sí.

 

Objetivo: ¿terminar la regata en menos de 100 días?

Menos de 100 días es un objetivo realista. En la última edición la terminé en 102 días, pero había puertas de hielo muy al norte y teníamos que pasar por Nueva Zelanda. Este año no pasamos por el estrecho de Cook pero aún no sabemos dónde estará la zona de exclusión. Con este barco y navegando con Gerard creo que sí que podemos dar la vuelta en menos de 100 días.