Una visita a la peluquería

Conrad Colman (Spirit of Hungary):

"Aquellos que habéis seguido nuestro ajetreado periodo previo a la salida de la regata en Barcelona sabréis que las demandas de nuestra lista de trabajos no nos dejaba mucho tiempo para los pequeños lujos de la vida. Yo había imaginado largos paseos en la playa, cogido de la mano con mi novia o persiguiendo los interminables ruidos de una ciudad bulliciosa como es Barcelona comparado con la relativa calma de mi casa, en Lorient. Pero no fue así, y algo que se me olvidó hacer durante tanto alboroto fue cortarme el pelo. No para impresionar a las gaviotas o a las legendarias, y sexys, sirenas si no por una necesidad práctica pues en esta regata me uno al ranking de aquellos que no se lavan demasiado puesto que una vuelta al mundo no te otorga muchos lujos.

Emails de los barcos ENE. 14, 2015 20:00

Puede que no hubiera sabido decir “solo un poquito en la parte de arriba” en catalán pero habiendo trabajado en velerías puedo decir que me manejo bien con unas tijeras. Así que ayer por la tarde me quedé en calzoncillos, cogí mis herramientas y bailé por la popa del barco durante media hora intentado cortar pelo y nada más durante este proceso. Fue un verdadero reto porque soplaban 20 y 25 nudos y el Spirit of Hungary sufría el golpeo de las olas con estas velocidades. Fue, ciertamente, más excitante que el Super Cuts de mi barrio en el que un adolescente aburrido lanza tijeretazos sobre mi cabeza mientras, educadamente, declino la oferta de lo que ellos quieren llamar ‘café’. A mi dadme peces voladores junto a una suerte de danza semidesnuda y tijeras de marinero medio oxidadas para cualquier día de la semana."