Un espectáculo de olas y viento

Anna Corbella (GAES Centros Auditivos):

"Por fin hemos salido de debajo del ‘monstruo’ que nos ha hecho sufrir durante las últimas horas. Navegamos ahora en la cola del frente.

Emails de los barcos FEB. 10, 2015 11:48

El primer chubasco llegó con la puntualidad prevista, y como acostumbran, con una intensidad superior a la esperada. Navegábamos ya con poca vela, con una configuración con la que llevamos hasta 28 nudos (vela A7 en proa y un rizo en la mayor). Y al llegar la nube -en esos momentos yo estaba durmiendo-  oigo el maldito: "Annaaaaaaaaaaaaa saaaaaaaaaaaaaal". 

Miro el display del viento y... ¡mierda, 47 nudos!  Salgo lo más rápido posible y veo a Gerard bajo el granizo llevando la caña concentradísimo para evitar perder el rumbo y el control del barco en esta situación tan delicada. Digo: "tranquilo, ya enrollo sola" (poner el piloto automático cuando vas en estas condiciones no es prudente). 

Pienso en enrollar esta vela con todas mis fuerzas. Le empiezo a dar al coffee (tener en cuenta que 2 minutos antes estaba completamente dormida) y yo misma me quedo alucinada de la velocidad a la que giro el winche, y me digo: "Lo ves Anna, en situaciones extremas salen fuerzas de donde no las hay".

Así que sigo, y sigo, y sigo... hasta acabar con la última pizca de fuerza que me queda. “Ya estará enrollada”, pienso. Miro entre el granizo que apenas me deja ver, y nada, ni media vuelta. El cabo del enrollador estaba roto. ¡Una rotura más para añadir en la lista! 

Por suerte el chubasco pasó rápido. Cambiamos la vela y aguardamos la llegada de la noche  ¡Y qué noche! Un espectáculo de olas y viento."