Un cuento y un mensaje

Didac Costa (One Planet, One Ocean & Pharmaton):

"Ya llevamos unos cuantos días amurados a babor. Las maniobras se reducen a poner o quitar un rizo cuando el viento varía de intensidad y nuestra actividad se centra en llevar el barco a mano, sin piloto, para sacar provecho de cada ola.

Emails de los barcos ENE. 11, 2015 20:39

En cada surfeada la velocidad aumenta notablemente. Se trata de alargarla lo más posible, a menudo hasta que atrapamos y golpeamos la ola de enfrente. Es entonces cuando se clava la proa y se embarca una cantidad considerable de agua en cubierta.

En una de esas embestidas, un pez volador que seguro que nadaba tranquilamente con otros peces voladores apareció en la bañera, a poco más de tres metros de donde yo estaba llevando la caña. Entre espasmos, el pez agonizaba lejos de su elemento.

Era de noche, íbamos muy rápido y era peligroso dejar la caña para ayudarle.

En cada espasmo, el pez saltaba y se acercaba a la regala. Yo lo animaba diciéndole que, si lo lograba, podría explicar a otros peces un mensaje importante: que había estado en un barco especial que estaba dando la vuelta al mundo con el objetivo de estudiar y analizar las aguas del planeta para que los otros peces como él pudieran nadar en aguas más limpias y libres de plásticos.

Al cabo de un instante, impulsado por la importancia del mensaje que le había transmitido, el pez hizo un último y definitivo ¡clap! ¡Clap! ¡Y volvió al océano!

Aquel mensaje que un día aprendió a bordo de un magnífico barco naranja con velas blancas corre a estas alturas de boca en boca entre los peces de las islas de Cabo Verde...

He aquí el cuento."