Teatro sublime: Una señora Aurora Boreal

Bruno Garcia (We Are Water):

"Hola amigos. ¡Ayer gran noche de espectáculo!
Tengo la sensación de que ayer asistí a una gran obra de teatro. Asistí, junto a Willy, a la obra maestra teatral de la naturaleza.

Emails de los barcos FEB. 18, 2015 11:22

Estaba en la cabina, ya sabéis que fuera hace un frío que peña, y en el marco de una encalmada causada por un Thalweg que nos ha dejado sin viento las últimas 24 horas, miraba por la ventana del techo de la cabina para ver si el spi pintaba bien. Ya era de noche y Willy hacía tiempo que descansaba merecidamente, ya sabéis que las calmas traen más trabajo que los vientos fuertes; estrés no, pero trabajo mucho.

El caso es que para ver el spi normalmente encendemos, mientras miramos por las ventanas, el foco de cubierta para ver en la oscuridad y, sorprendentemente, aún no lo había encendido y ya era capaz de ver el spi por la luz que había fuera.

Ya he dicho que era noche oscura desde hacía más de una hora. Sin darle mucha importancia, ya que los catavientos pintaban bien, decidí salir a la bañero bien abrigado.

¡Rediós santo! Delante de mis ojos tenía un arco luminoso que iba de un horizonte al otro, de sureste a suroeste con una claridad aterradora. No me lo pensé ni un segundo. Avisé a Willy como si nos fuese la vida en una maniobra. Él, pobre, con los ojos hinchados y aturdido por el profundo sueño, debía pensar que estaba soñando. Los dos nos quedamos mudos ante el espectáculo que se nos ofrecía en toda su magnitud: Una señora Aurora Boreal.

Si me llegan a explicar solo la mitad de cómo son de espectaculares las auroras boreales os aseguro que no me lo creo. Aún sin haber visto una nunca, rápidamente entendí que aquello tan bestial solo podía ser una de ellas.

Este semi arco luminoso es variado en el tiempo i en el espacio. Allá al suroeste a ratos era bien definida y en forma de dos bandas, y diez minutos más tarde era como llamas perpendiculares alternadas con sombras (similar a nuestras queridas luces de Montjuïc, pero en lugar de radiales estas eran caóticas, como si las hadas las hubieran puesto a jugar con ellas) y mientas, al sureste la luz era tan clara que reflejaba el océano delante nuestro.

Al principio pensamos que, a parte de privilegiados, no podíamos desaprovechar ni un momento de aquel grandioso espectáculo y no queríamos entrar para no perdernos ningún detalle. Después, tengo que confesar, nos ha acompañado toda la noche haciendo travesuras con sus juegos de llamas, arcos y sombras chinas hasta que el sol las ha asustado.

Creo que el hombre aún no está preparado para entender la belleza que nos ofrece la naturaleza. Yo intento de ser, simplemente, digno espectador y así os lo transmito.

Perdonad el entusiasmo, puede que ya hayáis visto y otros barcos las vean cada dos por tres. A mi me ha parecido tan magnífico que he querido compartirlo con todos vosotros.

Gracias por ponérmelo en cartelera durante esta Barcelona World Race. ¡Teatro sublime!

We are Water 
51 Sur 146 Este"