“Sería inconsciente continuar hasta Hornos”

Jörg Riechers y Sébastien Audigane (Renault Captur):

“Tras la rotura de la pala del timón de estribor, lo reparamos con un calcetín (funda de carbono donde se introduce y se adhiere el timón dañado). Navegando de través con viento de 110º la primera noche, estábamos satisfechos del comportamiento del barco, aunque la caña parecía más pesada que con el verdadero timón. Tal como se preveía en los ficheros meteo, el viento roló pasando a oeste, y aún debía volver a sudoeste. El Renault Captur navegaba entonces con portantes de 140º con mar bastante formada y 25 nudos de viento, y preveíamos trasluchar en las siguientes horas aprovechando al máximo el nuevo viento sudoeste.

Emails de los barcos FEB. 18, 2015 15:17

"Desafortunadamente de empopada el Renault Captur se vuelve incontrolable en las olas, la caña es extremadamente dura y el barco se mueve de izquierda a derecha, y orza o cae al límite. En estas condiciones hemos reducido tela para bajar la velocidad y navegamos a 130º del viento, con el barco menos plano, y esta configuación parecía ir bien, aunque con gran esfuerzo a la caña. Ayer por la noche hora francesa, decidimos trasluchar y poner rumbo a Hornos, pensando que estaríamos mejor a estribor con el timón bueno a sotavento. Pensamos que en los bordos de estribor podríamos navegar con normalidad y en los bordos de babor navegaríamos dos escalones por debajo, para asegurar. En este momento de la regata, la idea era asegurar nuestra cuarta plaza sabiendo que no podíamos mantener el ritmo del GAES Centros Auditivos y del Neutrogena. Tras la trasluchada, el viento había bajado a 20 nudos, con la mar bastante en calma, y la rolada a sudoeste comenzaba poco a poco. Aprovechamos ese momento para dar cuenta de un excelente liofilizado al curry y de una pequeña y bien merecida siesta. Pero horas más tarde, la música ha cambiado, 30-35 nudos, mar formada y un Renault Captur de nuevo incontrolable, permanentemente al límite de carga y un riesgo fuerte de irse de arribada con las consecuencias que eso puede tener.

"Además del problema de la pala del timón, tenemos también un problema recurrente con nuestra quilla y ayer, además de la falta de estabilidad del barco, tuvimos que hacer reparaciones durante tres horas para poder mover la quilla después de la trasluchada, con la ayuda preciosa de Bruno [Behuret, miembro del equipo técnico] por teléfono -no ha dormido mucho esta última noche-.

"Tras hablarlo con el equipo técnico, tenemos que aceptar la evidencia. Para la seguridad del barco y de la tripulación, hemos decidido hacer ruta hacia Nueva Zelanda, adonde llegaremos en unos tres días. Durante este tiempo buscaremos soluciones para reconstruir la pala del timón de estribor. No abandonamos, intentaremos hacer la reparación. Es evidente que es difícil tomar esta decisión, pero se trata de una cuestión de seguridad de los hombres y del barco. Tras mi experiencia en estos mares y en diferentes barcos, me parece totalmente inconsciente continuar con un barco que no tiene una dirección fiable y precisa. Sabemos que durante una parte del océano Pacífico el socorro en un caso de emergencia es muy difícil, casi inexistente. No queremos encontrarnos en Hornos, amurados a babor con un timón defectuoso y con una mar terrible. No queremos exponernos a romper la segunda pala por los esfuerzos importantes que va a soportar en estas condiciones. Los dos tenemos una familia, un equipo, un patrocinador y una organización de regata que nos apoya en nuestra aventura y se trata de no tomar riesgos irreflexivos.

Seb & Jorg