Naturaleza en estado puro

Conrad Colman (Spirit of Hungary):

Posición: 55 grados 04 Sur, 081 grados 41 Oeste

Cuenta a trás: menos de 400 millas para cabo de Hornos

Bien, hoy es realmente impresionante... Puro... Hermoso... Furioso. Es difícil encontrar una palabra que resuma nuestras circunstancias en este momento. Estamos peinando la parte superior de la que probablemente sea nuestra última auténtica depresión del Sur y durante las últimas 18 horas hemos tenido viento de 40 nudos, con rachas de 45 a 50. El oleaje, extenso durante semanas, ahora se ha convertido en mar montañosa. Fácilmente de 8 a 10 metros de altura con cornisas elevadas que suben más a causa de las rachas tormentosas, se elevan por encima de nosotros y se encrespan y rompen ruidosamente en un estallido estruendoso.

Emails de los barcos MAR. 15, 2015 08:27

Aquí la velocidad es nuestra amiga, porque conforme las olas tiran hacia arriba la popa, nos deslizamos lejos de las olas grandes como un bailarín flexible, pero un bailarín que al fin y al cabo lucha por su vida. El Spirit está cansado y chirría y cruje y hunde su proa en el seno entre las olas. Después de todos los parches que hemos pegado en las velas, los puntos cosidos, la sangre derramada, las gotas de sudor y el sueño perdido mientras hemos estado en abajo en las frías latitudes australes, será un alivio girar la esquina y volver a la relativa seguridad del Atlántico. En vez del oleaje interminable y los pájaros planeadores estaremos rodeados de nuevo por mercantes y cargueros, peces voladores y puertos.

A pesar de todo eso, me dará pena dejar estas frígidas y hostiles aguas. Es inspirador pasar el Punto Nemo y gritarle al mundo, sabiendo que nadie ni nada te hará eco allí. En nuestra era es realmente raro depender totalmente de uno mismo ser responsable de cualquier circunstancia que pueda acaecer. Esta es parte y también la belleza de la Naturaleza en estado puro. Hacemos todo lo que podemos para arrancar la mala hierba, pavimentar sobre el barro y acordonar las corrientes, así que es satisfactorio para nosotros simplemente mirar como sopla el viento sobre un océano que es libre de estallar libremente en oleaje a lo largo de decenas de miles de millas sin obstáculos, sólo vigilado por los solitarios albatros.

Después están los calcetines fríos y húmedos y el hecho de que no me he duchado en semanas. ¡Salgamos de aquí! Pero volveré...