El chichón de Conrad Colman

Susto a bordo del Spirit of Hungary: una ola levantó el barco, Conrad Colman perdió el equilibrio y entró en la cabina con la cabeza por delante. El neozelandés, semi inconsciente por el golpe, fue asistido por Nandor Fa quien meticulosamente se cercioró de que no había mayor daño que un gran chichón en la frente de su compañero y el entumecimiento propio de un golpe tan fuerte. Aunque en la foto Colman esté sonriendo, le costó más de una hora recuperar su característico buen humor.

Emails de los barcos MAR. 22, 2015 10:53

Nandor Fa:

"Me quité el traje seco, fui a la cama, y ​​estaba a punto de arreglar la almohada cuando oí un gran golpe y las quejas de Conrad. Salté, Conrad estaba tirado en el suelo en una postura retorcida, en silencio. Ya no gemía más.

Traté de ayudarle -tal como habíamos aprendido- mientras hablaba con él. Ya estaba consciente, pero no completamente. Tenía un moretón en la frente, y no podía levantar su brazo izquierdo.

Poco a poco me di cuenta de que la embarcación se había clavado en una ola, él se deslizó, y entró en la cabina con la cabeza primero, en vez de con los pies por delante. Sospecho que la frente tocó suelo en primer lugar y a continuación los hombros y los brazos. Necesitamos una media hora para revisarle de arriba a abajo, e identificar que nada se había roto o torcido; sólo era dolor

En su frente tiene una chichón del tamaño de la mitad de un huevo. Cuando tomé la foto, ya era capaz de esbozar una débil sonrisa.

Le di una taza de té con miel que había hecho para mí, y lo dejé reposar en el suelo durante una hora".

Conrad Colman:

"'Es como montar en un caballo de rodeo o en una montaña rusa. Es intenso. Requiere concentración al 100%, no solo llevando el barco, si no que también cuando te mueves por él. El movimiento es muy violento. No hay un patrón de ola en estos momentos, son cortas y vienen juntas lo que hace que la cabalgada sea incómoda'

Esta palabras no son mías, viene del equipo femenino Team SCA de la Volvo Ocean Race, pero describen a la perfección la tarde de ayer. Como esperábamos, el viento creció del NW con el acercamiento de la concentrada depresión que nos ha estado alcanzando en los últimos días. Finalmente, el frente frío rompió en ráfagas de 40 nudos y un diluvio que removió las aguas con humeantes crestas blancas. Siempre hay un cambio abrupto en la dirección del viento siguiendo un frente frío. Después un viento nuevo del SW nos permitió aliviar las escotas y empezar a virar hacia el norte, de través. De todos modos, como en la cita de arriba, el barco golpeó de forma horrible sobre las olas creadas por la intersección de los nuevos vientos con el patrón antes establecido por las olas. Intentábamos que el barco no golpease y, por el contrario, fui yo. Viniendo de la cabina, un particular y largo golpe hizo que perdiera mi agarre, me patinó la mano, y me lanzó de cabeza contra la sentina.

Aterricé sobre el hombro izquierdo y sobre la cabeza, me disloqué el hombro y me hice un chichón en la cabeza del tamaño de un huevo. Chillé para Nandor, que corrió desde su litera para ayudarme a sentarme. Cuando intenté girar la cabeza me vi obligado a tumbarme de nuevo, en confusa agonía. Ya me había dislocado el hombro derecho y me lo tuvieron que reparar quirúrgicamente en 2012. Solo esperaba poder evitar esta suerte otra vez con mi nueva lesión. Tengo un buen rango de movimiento pero me duele mucho y tengo una significativa sensación de debilidad en la articulación.

Por suerte tenemos condiciones clementes para los próximos días pero Nandor tendrá que realizar las maniobras él solo puesto que yo sólo soy capaz de tomar escotas, pero no de manejar los winches de momento. Será un buen entreno para su Vendée Globe pero espero poder recuperarme rápidamente para el final. ¡No me gusta quedar relegado al papel de simple lastre, y con un dolor tremendo!"