Acrobacias peligrosas

Conrad Colman (Spirit of Hungary):

“Posición: 50° 05′ S & 152° 13′ E (entre Tasmania y la isla Sur de Nueva Zelanda)

‘Has estado en la guerra, ¿no?’, me repetía mi madre cada vez que descubría una nueva herida en una rodilla, en un codo… Esta vez hemos estado en la guerra los dos, Nandor y yo, pero ha hecho falta algo más.

Emails de los barcos FEB. 23, 2015 06:26

El serial sobre la vela mayor continuó ayer, con consecuencias bastante dramáticas. Pasamos la noche con la parte superior de la mayor separada del mástil por un problema del carril. Decidimos desmontar el sistema por completo para volver a colocar la vela de una forma distinta, y nos pusimos a ello. Como Nandor opinaba que mis acrobacias en lo alto del mástil eran divertidas, decidió probar él la misma suerte.

Así que le he izado a lo alto del mástil. Ha declinado mi oferta para prestarle el casco, pero ha apreciado mi idea de utilizar un mosquetón para atarse a los elementos del mástil a medida que sube, para reducir la amplitud de sus movimientos al ritmo del balanceo del barco. Después de varias tentativas, ha logrado desmontar el sistema del carril y yo le he subido y bajado a varias alturas para que pudiera cambiar el sistema. Las condiciones eran extremadamente duras, con una marejadilla residual (regalo de la última depresión que nos ha superado) que hacía tambalear el barco de forma muy violenta. He visto a Nandor alejarse del mástil y volver a él con fuerza varias veces. Había desenganchado el mosquetón. Le he contemplado mientras se golpeaba contra el mástil, sin poder hacer nada.

Al final ha logrado volver a engancharse y ha terminado el trabajo allá arriba. Cuando lo he bajado, las gotas de sangre han caído sobre cubierta y me he quedado petrificado ante su rostro: sus ojos azules estaban encendidos del dolor y tenía sangre por todo. Se ha quitado el gorro y he visto un corte profundo, que sangraba abundantemente. Nos las hemos arreglado para llegar a la bañera. Le he limpiado la herida y le he dado cuatro puntos de sutura. Por suerte tenía la formación hecha con la organización de la Barcelona World Race fresca, y además mi profesión de velero me han dado confianza con la aguja y el hilo.

Mientras Nandor retomaba aliento, he preparado los parches para reparar la mayor, pero en el momento de bajarla para ponerlos me he dado cuenta de que se había vuelto a bloquear. He subido al mástil para desbloquearla pero no he podido. He tenido que recuperar el sistema que tanto nos había costado instalar. Volvemos al punto de partida.

Finalmente hemos decidido hacer una parada técnica en Nueva Zelanda, en Invercargill. Creemos que es la mejor solución para continuar con más tranquilidad, sin ponernos en peligro. Gracias por vuestro apoyo… ¡la aventura continuará!”.