¡Menos de 100 millas por delante!

Conrad Colman (Spirit of Hungary):

Posición: 39º 57’ N 1º 11’ E
¡El último día en el mar!
A menudo me preguntan por qué hago este tipo regatas cuando ya sé de antemano que será frío e incómodo. Mientras no haya una regata más impresionante que la de ‘dar la vuelta el mundo’, la motivación no es la de circunnavegar el globo. Esto ya lo hizo en 1522 la expedición, de tres años, de Magallanes y hoy en día cualquier persona con una tarjeta de crédito y un estómago apto para a la comida de los aviones lo puede hacer en 48 horas. Entonces ¿es inútil hacer todo este recorrido para acabar en el mismo punto? No, ¡esto sería como decir que Lewis Hamilton sólo conduce en círculos las tardes de domingo!

Emails de los barcos ABR. 20, 2015 10:36

En vez de esto, venimos a buscar el permiso de la madre naturaleza para cruzar sus reinos más salvajes, para poner a prueba nuestra tenacidad contra sus tormentas más furiosas y nuestra paciencia durante sus calmas más agonizantes. Pero principalmente es una oportunidad para crecer como personas. Desconectados de nuestras rutinas diarias, pero siempre contando con el apoyo externo de sistemas en los que podemos confiar, esto es una oportunidad extrema para refinar mis habilidades y llevar al límite mi fuerza emocional, ingenuidad, adaptación y capacidad física. 

Lo más importante, creo, es que tener que resolver constantemente los desafíos que presenta esta regata me ha hecho mejor persona. De aquí unos meses me voy a casar  y este emocionante acontecimiento es un contraste bastante interesante en el que pensar durante los meses en el mar. A menudo se compara las relaciones con el hecho de estar en un mismo barco con alguien, así que ¡qué manera mejor de practicar la paciencia y la empatía que encerrar a dos individuos fuertes y voluntariosos en un espacio pequeño y sacudirlo arriba y abajo!

Aprender a actuar en equipo con alguien que no conoces del todo, seguro que me habrá hecho un marido mejor. Nandor y yo hemos pasado en pocos meses más de lo que algunos colegas vivirán en muchos años, y nuestro equipo y nuestra amistad es el tesoro que sacaremos de haber estado uno en manos del otro; sudando, renegando y sangrando juntos.

Incluso mientras esperamos que Barcelona aparezca en el horizonte que se extiende ante nosotros, este tipo de regata oceánica sigue siendo un deporte principalmente francés; y es otro gran deporte francés el que se puede comparar mejor con nuestra actuación. Cada verano, ciclistas vestidos de una manera llamativa sudan a través de los campos llenos de girasoles  y suben montañas durante el Tour de Francia en busca del maillot amarillo de ganador. 

Después de tres semanas de esfuerzo, el ganador aparece con fama y gloria en los Campos Eliseos, pero también se guarda un reconocimiento especial para el último clasificado. Este esforzado personaje es denominado ‘el farolillo rojo’, como la luz roja que cuelga del último vagón de un tren. El farolillo rojo persigue la meta en la oscuridad y corre el riesgo de la eliminación debido de a los cortes de clasificación diarios, pero su esfuerzo es recompensado con el reconocimiento del público porque la gente sabe que, aunque sea el último en la carretera, ha habido muchos que han tenido que abandonar y volver a casa en vez de seguir pedaleando. 

Es lo mismo que nos pasa a nosotros. Nos acercamos a la llegada como los últimos competidores de la flota, pero llegamos los séptimos de los ocho barcos que empezaron y escapando por la mínima de varias ocasiones en que hemos estado a punto de abandonar. Hay otros equipos que intentaron estar en la línea de salida pero cayeron muy pronto, por lo tanto creo que el trayecto y la regata que hemos hecho es algo de lo que podemos estar muy orgullosos. ¡Espero que Nandor y yo podamos navegar de nuevo juntos como participantes en la próxima Vendée Globe y que nuestra experiencia como farolillos rojos nos permita, en el futuro, luchar por el maillot amarillo!

Gracias por seguir nuestra historia hasta aquí. Ha sido un placer compartir nuestras aventuras con vosotros y espero encontrarnos la próxima vez.