Los ángeles de la guarda de los skippers

Tres ángeles custodios velarán las 24 horas del día a los equipos de la Barcelona World Race. Controlarán sus posiciones en la pantalla y mantendrán contacto permanente con los MRCC (los organismos de salvamento internacionales) de los diferentes países implicados, desde Sudáfrica a Chile, pasando por Australia y Nueva Zelanda. Y el teléfono que puede sonar de un momento al otro. Jacques Caraës, director de regata, y sus asistentes Hubert Lemonier y Guillaume Evrard, serán los encargados de velar durante tres meses por los 16 navegantes de esta edición, siempre listos para intervenir ante la mínima alerta.

Artículos DIC. 30, 2014 11:52

Si ahora están todos en Barcelona, a partir de finales del mes de enero la Dirección de Regata adoptará otro ritmo de trabajo: dos estarán en Barcelona para ocuparse de las tareas cuotidianas y el tercero trabajará desde casa, encargado de estar de guardia durante la noche. “Es un sistema que nos permitirá trabajar a largo plazo”, comenta Caraës, quien añade: “Hemos elegido este modo de funcionar teniendo en cuenta dos factores: el cansancio que se acumula –por lo que por turnos iremos a casa- y la necesidad de estar rodados, que es por lo que nos quedamos todos en Barcelona las primeras semanas de regata”.

Distribución de tareas

En el seno del equipo, cada uno ha desarrollado sus propias competencias. Visto su currículo como navegante, Jacques Caraës es el interlocutor con los competidores. Hubert Lemonier, como domina varios idiomas, es el encargado de estar en contacto con los MRCC; además, con la ayuda del equipo informático de la FNOB, ha desarrollado una extensión de la web de la Barcelona World Race, donde los responsables de salvamento de cada país tienen una ficha detallada de cada tripulación, además de la posibilidad de seguir en directo la progresión de los barcos. Guillaume Evrard estará más centrado en el seguimiento de las clasificaciones y en el control del material de seguridad y de las balizas, entre otros temas más tecnológicos.

A pesar de ello, la polivalencia de los tres miembros del equipo es la regla de oro. Es también una condición indispensable para poder llevar a cabo una intervención rápida en caso de necesidad.

El equipo trabaja también con la colaboración de Marcel Van Triest, quees el encargado de los partes meteorológicos y el control de los hielos, en este tema junto a la empresa CLS.