Atu y los ciclones tropicales

Los ciclones tropicales son sistemas de tormentas que se generan en alrededor de un centro de baja presión y que producen fuertes vientos y abundantes lluvias. Como indica el término ciclón, tienen una rotación en el sentido contrario al de las agujas del reloj en el hemisferio norte y en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio sur. Se originan en zonas tropicales y dependiendo de su fuerza y localización, también puede llamarse depresión tropical, tormenta tropical, huracán, tifón o simplemente ciclón.

Artículos JUL. 25, 2012 16:21

Los ciclones tropicales son fenómenos meteorológicos pueden producir vientos extremadamente fuertes con olas de gran tamaño, desordenadas y de rumbos muy variables. Tornados, lluvias torrenciales y enormes marejadas en áreas costeras son otras de sus consecuencias. Se desarrollan sobre extensas superficies de agua cálida y pierden su fuerza cuando penetran en tierra o, como en el caso de Atu, se mueven sobre agua a menores temperaturas que las que les dieron origen.

Estos sistemas funcionan por lo que se conoce como núcleo cálido, donde se produce la expulsión de grandes cantidades de calor de vaporización que se eleva provocando una importante condensación de vapor de agua. Este calor se distribuye verticalmente alrededor del centro de la tormenta por lo que, a cualquier altitud (excepto cerca de la superficie, donde la temperatura del agua dictamina la temperatura del aire) el centro del ciclón siempre es más cálido que a su alrededor.

Las principales partes de un ciclón son el ojo, la pared del ojo y las bandas lluviosas. Normalmente, el ojo se encuentra libre de nubes y la temperatura es cálida, aumentando en altura. El mar, en cambio, puede ser extremadamente violento. El ojo es de forma circular y puede tener de tres a 370 kilómetros de diámetro.

La pared del ojo es el área de actividad tormentosa que limita el centro del ciclón. Se caracteriza por una nubosidad simétrica muy densa (Central Dense Overcast, CDO), lo cual determina que el ojo sea perfectamente circular. En esta zona los vientos alcanzan las mayores velocidades, las nubes la mayor altura y la precipitación es más intensa. Cuando la pared del ojo se debilita, el ciclón tropical, también; y la presión en el centro aumenta.

Las bandas lluviosas son zonas de precipitación y tormenta que giran ciclónicamente hacia el centro. Las rachas de viento son fuertes y las mayores precipitaciones suelen producirse por áreas que se alternan con otras zonas de tiempo relativamente calmo entre ellas.

Atu, el ciclón de Vanuatu

Atu, que debe su nombre al archipiélago de Vanuatu donde nació la semana pasada, está situado 400 millas al noreste de Auckland y tiene unas 300 millas de radio. En la actualidad se está debilitando y pronto se convertirá en una tormenta tropical. La profunda convección tropical y las tormentas asociadas con él han perdido fuerza en las últimas 24 horas, de lo que se deduce que el fenómeno ha entrado en una transición. Pese a esta reclasificación, la depresión creada aún producirá fuertes vientos sostenidos de 35-45 nudos con rachas de 55, acompañadas de mar confuso y olas de 10 metros mientras se desplaza al sur-sureste.

Para tener una idea de la importancia de esta gran depresión, basta destacar que el modelo de previsión meteorológico europeo calcula para el día de hoy una presión de 964 milibares en su ojo mientras el modelo americano la cifra en 984 milibares. Los vientos que allí se generan se ven incrementados, además, por un gradiente isobárico muy importante, de 20 a 35 milibares, según cada modelo, en las 300 millas que van del exterior al centro de Atu.