Las mejores declaraciones de Jörg Riechers y Sébastien Audigane

Jörg Riechers y Sébastien Audigane siempre han sido honestos al relatar las adversidades a las que se han enfrentado en la vuelta al mundo a dos. Sus declaraciones, a veces viscerales, nos han mostrado las dos caras de una misma moneda: tanto la cara más amable y bella de la navegación oceánica como su parte más oscura y cruel. Éste es un resumen de lo que han dicho o escrito durante la regata desde el Renault Captur.

Noticias ABR. 15, 2015 12:24

Sébastien Audigane – 26/1/2015 En los Cuarenta Rugientes
“Hace frío en este país y los albatros se han levantado tarde esta mañana. Me cuesta escribir, el barco se mueve en todos los sentidos. Es como si el copiloto de Sébastien Loeb se pusiera a escribir en pleno rally de montaña”.

Jörg Riechers – 31/1/2015 En el Índico
“De momento el Índico no es lo que esperábamos. Seguramente aún vendrán momentos duros, de mucho viento, de grandes olas y todo aquello que esperas del océano Sur”.

Jörg Riechers – 3/2/2015 Sobre la comida
“Tenemos toneladas de comida a bordo. Algunas veces comemos tres y cuatro veces al día. Así que hay buenas probabilidades de que al llegar a Barcelona Sébastien y yo tengamos que seguir un programa de pérdida de peso. ¡Debemos ser el primer equipo en la Barcelona World Race que está ganando peso en lugar de perderlo!”.

Sébastien Audigane – 16/2/2015 Avería en los timones
“Ayer por la noche, antes de izar nuestro gran gennaker, comprobamos los timones. Entonces nos dimos cuenta de que una gran parte de la piel exterior del timón de estribor se había ido, así como también un trozo pequeño en la parte inferior. Obviamente habíamos golpeado algo, pero no nos dimos cuenta, no oímos nada, y el rumbo del barco siguió estable. La pala del timón estaba realmente dañada, fue necesario cortar un trozo y arrancar las fibras destrozadas y luego poner el ‘calcetín’ en su lugar. Pero no podemos navegar al cien por cien con vientos portantes, cuando planeamos perdemos el control del barco. Por encima de 19 nudos de viento, la caña está muy dura, es como si perdieras la dirección del coche de bajada a 150 km/h”.

Jörg Riechers – 9/3/2015 Aproximación a cabo de Hornos
“El cabo de Hornos, la antesala del infierno. La depresión tropical que nos persigue desde Nueva Zelanda está a punto de convertirse en un monstruo meteorológico. Golpeará contra los Andes, los bordeará hacia el sur y cruzará con hasta 951 mb de presión, ¡un verdadero huracán! Para nosotros es una carrera contrarreloj: si somos lo bastante rápidos, saldremos de aquí habiendo perdido sólo algunas plumas y afrontando un viento de 45 a 50 nudos y olas de siete metros. Si nos retrasamos o si la depresión se desplaza más rápido de lo previsto, entonces será el infierno, con viento de 65  a 70 nudos y olas de 13 metros. Estamos un poco nerviosos. El ambiente está pesado, aunque es el cumpleaños de Séb… Tenemos un nudo en la garganta”.

Jörg Riechers – 11/3/2015 Cabo de Hornos
“Hemos sobrevivido. No ha sido fácil. Justo tras el cabo, pensamos que iba a ser fácil. Sin estrés. Pero una milla después de haber doblado Hornos llegó la primera gran racha, con 70 nudos de viento, así que el barco quedó tumbado, con tres rizos en la mayor y el J3. Nos asustamos bastante, arribamos y enrollamos el J3, y continuamos con los tres rizos en la mayor. Y todavía planeábamos a 24 y 25 nudos. El mar estaba muy blanco y muy arbolado. Al final fue bastante escalofriante. Así que mi primer paso de Hornos ha sido uno de los grandes”.

Sébastien Audigane – 11/3/2015 Cabo de Hornos
“En los 25 años que llevo haciendo regatas, nunca había navegado en condiciones tan difíciles como las que hemos encontrado esta vez en el cabo de Hornos. Por suerte, nos hemos anticipado bien al golpe y hemos preparado bien el barco, y reducido vela con bastante antelación”.

Sébastien Audigane – 15/3/2015 Despedida del Gran Sur
“Ayer por la noche, con la puesta del sol, vino un albatros volando que parecía decirnos adiós... Al menos esto es lo que a mí me gusta pensar. Los 40º Sur quedan en nuestra estela, la temperatura del agua aumenta gradualmente, disfrutamos de un poco de sol en el Atlántico y dentro de poco disfrutaremos de una buena ducha”.