José Muñoz, vocación de pionero

A bordo del Neutrogena, José Muñoz se prepara a fondo para su segunda vuelta al mundo a dos. Será su primera sin escalas, y en IMOCA. El gran navegante chileno forma equipo con Guillermo Altadill, quien lo buscó para crear una tripulación que va más allá de la pura complementariedad. El mito del cabo de Hornos ha unido a dos perfiles humanos que han sido únicos y singulares en sus respectivos países.

Noticias ABR. 11, 2014 15:01

José Muñoz ya sabe lo que es ser pionero. En 2009, junto al malogrado Felipe Cubillos fueron los primeros chilenos en completar una regata alrededor del mundo. Ahora se prepara para ser el único de su país que lo haga sin escalas. En la Barcelona World Race será también el primer sudamericano que afronte una regata en IMOCA 60. Tantos hitos no perturban a este marino de mirada serena que formará equipo con Guillermo Altadill a bordo del Neutrogena. Guillermo es otro pionero en España, en millas navegadas, en circunnavegaciones y en récords oceánicos, y ostenta un currículo que José ha venido siguiendo con admiración: “Seguía a Guillermo por Internet, lo conocía por sus logros, su extraordinaria experiencia oceánica… Era sin duda uno de los mejores, de modo que cuando me enteré que estaba interesado en conocerme para formar una tripulación hispano-chilena para un proyecto como el de la Barcelona World Race, no lo dudé ni un momento: ahí estaba yo”.

Todo esto ocurrió el año pasado, cuando Guillermo dio una conferencia en Chile y conoció personalmente a su actual compañero. Por entonces, José había saltado a la arena oceánica tras su brillante actuación en la Portimão Global Ocean Race, regata alrededor del mundo en cinco etapas que se celebró en Class’40. A bordo del Desafío Cabo de Hornos, José Muñoz y Felipe Cubillos consiguieron el segundo puesto en la general y dos victorias de etapa. Muy especial fue su triunfo en el tramo entre Nueva Zelanda y Brasil que conmocionó a la sociedad del país que guarda en su territorio el mayor mito de la historia de la navegación: el cabo de Hornos (Chile). José recuerda este momento con especial emoción: “El cabo de Hornos es místico, y como navegante y como chileno estar allí es algo muy profundo. Cuando lo doblé en 2009, en primera posición, y pude ver a mi familia fue emocionante. Ahora, en la Barcelona World Race lo será por partida doble: tengo que rendir homenaje a mi compañero Felipe Cubillos”.

José, y también el mundo de la vela y de la solidaridad chilenos, perdieron a Felipe Cubillos cuando éste pereció en un accidente aéreo en las inmediaciones del archipiélago de Juan Fernández en 2010. El navegante trabajaba en el Desafío Levantemos Chile, que él mismo había promovido para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por el tsunami del 27 de febrero. “Fue una gran pérdida. Empezamos juntos en Algarrobo, y llevaba 11 años navegando con Felipe antes de formar equipo con él para la Portimão,” explica José, recordando a su compañero.

José nació en Algarrobo en abril de 1972. En este paraíso chileno de la náutica se formó como navegante, y ahí sigue viviendo ahora con su mujer y sus dos hijas. Sus inicios fueron un tanto atípicos ya que empezó de muy joven con la navegación oceánica: “Me inicié en el Club de Yates Algarrobo, y a los 10 años ya hacía navegación de altura con mi padre. A los 18 me decanté por la vela profesional en J-24 y al cabo de poco ya realicé varias travesías por el Pacífico”.

El navegante chileno se formó a fondo en las múltiples disciplinas técnicas de la vela, al tiempo que se hacía un nombre como experto tanto en regatas offshore como inshore. Las clases IORIMS, Mumm 36, J/24 y J/105, en las que que cosechó importantes triunfos internacionales, abonaron el terreno para su brillante debú en la Class’40.

Ahora, con Guillermo trabajan a fondo apoyados por un patrocinador que comprende y comparte los valores que son inherentes al gran esfuerzo humano de una vuelta al mundo a dos. “Con Guillermo nos complementamos muy bien y con Neutrogena hacemos un gran equipo. Por mi parte, creo que ofrezco un gran apoyo técnico y Guillermo pone su extraordinaria experiencia. Los IMOCA 60 son barcos muy exigentes, no tienen nada que ver con los que he navegado hasta ahora, son unos barcos impresionantes y aprendo cada día más y más. Por otra parte, la Barcelona World Race es una regata muy exigente en las que nos expondremos a condiciones extremas, y el entrenamiento que hemos programado con Guillermo va a ser lo más duro que he hecho nunca”.

José espera seguir expansionando la vela oceánica en el país con mayor longitud de costa en el océano Pacífico, y está convencido que la vuelta al mundo a dos va a constituir un gran paso adelante en este sentido: “Como chileno estoy orgulloso de representar a mi país en la Barcelona World Race, es lo máximo para mí. Creo firmemente que la repercusión de la regata va a ser magnífica pues ya muchos, en Chile, anhelan hacerla”.