Pepe Ribes: “La Barcelona World Race es el reto más difícil al que me he enfrentado”

Es, sin duda, uno de los grandes navegantes españoles a día de hoy. La vela oceánica parece no guardar secretos para Pepe Ribes. En la Barcelona World Race 2010/2011 se estrenó en la modalidad de navegación a dos circunnavegando el globo sin escalas ni asistencia. “Fue un proceso de aprendizaje” para el alicantino, que se embarcó, junto a Alex Pella, a bordo del Estrella Damm. No fue nada mal el “aprendizaje”: quedaron cuartos. Ahora ha vuelto para ganar. 

Entrevistas NOV. 28, 2014 14:21

A sus 43 años Ribes participará en su quinta vuelta al mundo: lleva ya cuatro Volvo Ocean Race y una Barcelona World Race. Esta vez lo hará de la mano del británico Alex Thomson, quien tiene “mucha más experiencia” que Ribes en la clase IMOCA 60. Ambos afrontarán el reto de intentar ganar esta regata a bordo del Hugo Boss. Aún contando con “un buen barco y un buen equipo”, Ribes no duda en reconocer que la Barcelona World Race es “el reto más difícil” al que se ha enfrentado.

¿En qué fase de preparación estáis?

Por ahora, todo está bien. Acabamos de completar la medición del barco y hemos estado probando las nuevas velas. Durante la regata Ocean Masters New York to Barcelona Race aprendimos muchas cosas y las estamos poniendo en práctica. Sobre todo queremos estar seguros al cien por cien de la fiabilidad de las nuevas velas. No es lo mismo exponerlas a 15 días de navegación que a tres meses sin tregua. Y, por mi parte, tener la base relativamente cerca de casa, a una hora aproximadamente, es algo muy bueno. Cada noche puedo ir a casa a ver a mi familia y dormir en mi propia cama.

¿Estáis cumpliendo con el calendario previsto?

Esperamos tenerlo todo listo dentro de dos semanas. Después nos podremos relajar y centrarnos en lo que tenemos que hacer durante la regata. Somos uno de los barcos que ha navegado más millas, por lo que deberíamos estar preparados. Llevamos aquí dos semanas y cada dos días salimos a navegar. Intentamos adelantarnos a las situaciones con que deberemos lidiar. Por ejemplo, estamos contemplando diferentes escenarios y formas de salir del estrecho de Gibraltar.

¿Cómo te complementas con Alex Thomson?

Ponemos en común todo lo aprendido e intentamos utilizar nuestros recursos de la mejor manera posible. Yo aporto mi experiencia en la Volvo y la Copa América mientras que Alex es un gran conocedor de la clase IMOCA 60.

¿Qué funciones desempeñáis a bordo?

Yo soy un constructor de barcos y estoy especializado en el cuidado de los sistemas, así que me voy a encargar de estos aspectos. Alex se encargará de la meteorología y la navegación. No cabe duda de que él tiene mucha más experiencia que yo en la clase IMOCA 60, pero sé que Alex siempre escucha mis consejos y puntos de vista.

¿Podéis ganar?

Tenemos una buena oportunidad para ganar. Tenemos un buen barco y formamos buen equipo. Ya veremos qué pasa. De momento estamos centrados en qué podemos mejorar. Aún así, te puede pasar como a mí y a Alex Pella, en la última edición de la regata. Rompes el enrollador en Nueza Zelanda y ¿qué haces? Nunca sabes qué va a suceder. En este tipo de pruebas hay que ir día a día.

Sufriste una lesión de espalda que parecía que podía poner en riesgo tu participación en esta regata. ¿Cómo te encuentras?

Mi espalda está mucho mejor. Es genial volver a navegar en el Hugo Boss. La recuperación ha sido dura, he trabajado mucho para llegar en buena forma y ya llevo dos semanas navegando sin muchas molestias. Me han cuidado y ayudado mucho en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat. Han sido muchas las horas que he invertido en la recuperación de mi espalda y aún a día de hoy tengo que pasar muchas horas en el gimnasio.

¿Has vuelto para ganar?

Sí, he vuelto para ganar. La primera Barcelona World Race fue un proceso de aprendizaje, desconocía la clase y el tipo de regata. Hay que recordar que yo venía de la Volvo. Ahora ya tengo cierta experiencia en esta prueba y es el momento de poner en práctica lo que sé para conseguir el mejor resultado posible.

¿Y por qué la Barcelona World Race y no volver a la Volvo Ocean Race?

Es una cuestión de tiempos. Al final de la pasada Barcelona World Race supe de inmediato que quería volver a participar en esta regata y ganarla. No tenía ninguna duda sobre ello. Este es, sin lugar a duda, el reto más difícil al que me he enfrentado y por lo tanto el más satisfactorio y agradable. Nada más terminar la pasada edición sabía que tenía que repetir la experiencia. Aprendí mucho. Es necesario conocer todos los aspectos de la vela oceánica, como el trimado de las velas, los ajustes del barco, la distribución de pesos, autogestión y, sobre todo, conocer bien la ruta a la que te enfrentas. Creo que ésta es la manera en que uno puede mejorar como navegante. Conocer todos los aspectos de la vela oceánica es la clave a la hora de coger las riendas de un proyecto como éste.

¿Qué será lo próximo, una Vendée Globe?

Hace cinco años miraba a la gente que participa en este tipo de regatas, en solitario o tripulación reducida, y me parecían astronautas. Gente que hace algo descabellado, algo que yo no podría hacer nunca. Y aquí estoy. Estos barcos son increíbles, son los mejores veleros del mundo para navegar en solitario. Mucho mejor que los de la Volvo. Navegan bien con vientos de cara y portantes. Están hechos para dar la vuelta al mundo. La verdad es que la Vendée Globe nunca fue mi sueño, pero si tengo la oportunidad de hacerla… ¡me encantaría!