Jean-Pierre Dick: “Me hubiese gustado participar…”

Jean-Pierre Dick, doble vencedor de la Barcelona World Race, no estará en la línea de salida de la tercera edición para defender su título. El navegante francés prepara su nuevo Saint-Michel-Virbac, un IMOCA 60 diseño de Verdier-VPLP, para la próxima Vendée Globe. El barco no se botará hasta finales de la próxima primavera, por lo que de momento Jean-Pierre Dick se queda en tierra y no podrá optar a pelear por su tercera vuelta al mundo a dos.

Entrevistas DIC. 27, 2014 13:41

Como doble vencedor de la Barcelona World Race, ¿te hubiese gustado estar en la salida?

Sí, es una regata que me gusta mucho. Creo que es el tipo de regata que mejor se me da. Para mí la duración es ideal, tres meses, porque necesito tiempo para sacar partido a lo que sé hacer. Y además es a dos, es un intercambio permanente, es de una riqueza increíble. En cualquier caso, estoy muy orgulloso de haber ganado las dos primeras ediciones. Y aunque no pueda participar, estaré en Barcelona para la salida.

Entonces, ¿es más fácil navegar a dos que en solitario?

Sí, primero porque es menos ansiogénico. El hecho de saber que, cuando duermes, tienes a un alter ego que se encarga de cuidar el barco y que está a punto para reaccionar cuando algo pasa hace que puedas dormir mejor. Descansas mejor.

Pero seguramente también es más difícil en otros aspectos…

No es tan difícil si uno se preocupa de respetarse. Normalmente no chocas sobre cuestiones “profesionales”, sino más bien en asuntos íntimos. En el fondo, todos tenemos nuestras pequeñas manías y no siempre son compatibles (risas).

¿Qué recuerdos guardas de tus dos Barcelona World Race?

Es divertido porque cuando me paro a pensar en ello veo que hay muchas similitudes entre las dos ediciones. Cada vez hemos tenido un adversario particularmente tenaz que ha tenido que retirarse por rotura. En la primera edición fueron Vincent Riou y Sébastien Josse, y en la segunda tuvimos que batirnos con Michel Desjoyeaux y François Gabart. En cada edición el descenso del Atlántico ha sido particularmente intenso. Casi diría que los mares del Sur han sido más descansados.

¿Y en cuanto a tus compañeros de aventura?

Es muy fácil convivir tanto con Damian [Foxall] como con Loïck [Peyron]. Los dos son de carácter afable, cada uno a su manera. En los dos casos fue una bonita experiencia. Luego, hay cuestiones de estilo. Con Damian, navegamos más a la anglosajona, con ritmos bastante fijados. Con Loïck, fue más intuitivo. Paradójicamente, me sentí menos cansado en la segunda edición que en la primera.

¿Qué opinas de los cambios de esta tercera edición, la zona de exclusión de hielo y la supresión del paso por el estrecho de Cook?

Sobre la zona de exclusión, veremos cómo va. Es un punto de vista interesante, pero no estoy seguro de que abra tanto el juego. En cuanto a las puertas de hielo, había una cuestión estratégica que no hay que olvidar. Ahora se ganará en sentimiento de libertad, pero ¿quién sabe? Será interesante verlo en la práctica para decidir cuál es la mejor fórmula.

Sobre el estrecho de Cook, reconozco que era muy frustrante para mí. Por una parte porque he vivido un buen momento en Nueva Zelanda, y por el otro porque cuando pasas entre las dos islas es verano. Te imaginas a la gente haciendo barbacoas en la playa, y tú vas bajando hacia el invierno. Es extraño.

¿Seguirás particularmente a algún barco?

Al Hugo Boss, porque es mi antiguo barco. Alex y Pepe forman una tripulación excelente, y tienen el barco más reciente, y por tanto uno de los más rápidos potencialmente. Pero también vigilaré por el rabillo del ojo al Cheminées Poujoulat, porque Jean y Bernard juntos… ¡vaya dúo!

Para terminar, ¿cuál fue tu mejor recuerdo de la Barcelona World Race?

El paso de Hornos con Loïck… Fue increíble. Pasamos a algunas millas del cabo, brillaba el sol, hicimos una videoconferencia mágica… No podía ser mejor.