Guillermo Altadill: “Es el océano quien elige al favorito”

Guillermo Altadill es, sin duda, el navegante con mayor experiencia en materia de vueltas al mundo de toda la flota de la Barcelona World Race. El barcelonés tuvo su bautizo en la Whitbread de 1989/1990 a bordo del Fortuna, y ahora ya cuenta con seis circunnavegaciones completadas y tres intentos. En la primera edición de la vuelta al mundo a dos, la de 2007/2008,  Altadill no consiguió completar la regata. En aquella ocasión se embarcó en el Estrella Damm junto a Jonathan Mckee. Y hace cuatro años, su proyecto para la Barcelona World Race no cristalizó. Por eso es su asignatura pendiente. Ahora lo intentará a bordo del Neutrogena y con el chileno José Muñoz.

Entrevistas DIC. 20, 2014 09:32

Pero, más que ir a terminar, Altadill y Muñoz son serios candidatos al triunfo en esta vuelta al mundo. Aún así, él le resta importancia y asegura no sentir presión.

Si haces una comparación con todas las regatas que has hecho, ¿qué tal llevas la preparación para este desafío? ¿Crees que sois favoritos?

Siento que hemos preparado bien el proyecto, como es debido. Tenemos un buen equipo. Hemos tenido la oportunidad de entrenar con dos barcos pero es difícil decir si somos favoritos o no. Tenemos todo lo necesario para hacer bien nuestro trabajo. Pero, al final, es el océano quien elige al favorito. Es verdad que ésta, en términos de tener el barco listo, es una de las mejores preparaciones con que he contado nunca. Realmente hemos tenido el tiempo necesario, y el justo como para que el proyecto no se haga pesado. Hemos roto cosas y las hemos arreglado. Obviamente a lo largo de dos meses y medio y cerca de cinco mil millas surgen problemas al navegar con un barco viejo. José y yo hemos navegado ya el equivalente a la mitad de la regata juntos. Así que es un buen puñado de millas probando el barco, y sin romperlo, aparte de las averías pequeñas.

¿Fortalezas y debilidades de vuestro equipo?

Nuestro punto fuerte es que ya hemos hecho este tipo de regata a dos. Conocemos el barco, que es muy simple, no demasiado complicado. Muchos skippers han navegado con este barco y ha aguantado cinco o seis años. El punto débil, supongo, es su edad. Pero yo lo conozco bien. Ya he navegado en él el equivalente a una vuelta al mundo. De hecho, he realizado un par de Transats con Alex Thomson, así que acumulo unas 30.000 millas. Y Alex terminó tercero la Vendée Globe con él. Ahora tenemos nuevas velas, pero son muy parecidas a las que usó Alex en la Vendée. Hemos decidido mantener las cosas simples, no realizar demasiados cambios porque el barco está casi al cien por cien de su potencial. Lo podríamos hacer más rápido pero no más fiable.

¿Cómo trabajas con José: estructurados o de forma libre?

Tenemos establecido un sistema basado en la libertad de ideas dependiendo de cómo nos sentimos, así que nos basamos en sentimientos. Pero procuramos que el barco esté al cien por cien todo el tiempo y esto significa que tendremos que trabajar juntos muchas veces. José es mejor en los aspectos mecánicos y yo soy mejor con la meteorología y portando el barco más rápido en la dirección adecuada.

Tú tienes la estrategia mientas que algunos de tus principales rivales, Alex Thomson, Jean Le Cam o Bernard Stamm, cuentan con la experiencia de la navegación en solitario…

¿Puedo compararme con ellos? ¿Pueden ellos compararse conmigo? He navegado en la Volvo junto a algunos de los mejores navegantes del mundo. Para ser un gran marino debes haber navegado con los mejores y aprendido mucho de ellos. Y yo he aprendido de gente como Mark Rudiger, Wouter Verbaak, Steve Hayles… Tomas un poco de cada uno y aprendes mucho, así que si Alex, Jean y Bernard tienen más experiencia navegando solos, yo estoy seguro de ser bueno en cuanto a estrategia porque he aprendido de los mejores. Aprendes a cómo tomar decisiones y por qué.

Sales desde casa, tienes la experiencia, el barco, el equipo, el apoyo… y la Barcelona World Race aún no la ha ganado ningún español. ¿Sientes presión por ganar y ser el primer español en conseguirlo? ¿Y hay rivalidad entre la flota española?

No siento presión. No creo que seamos, para nada, uno de los equipos favoritos. La única presión que tengo es la de terminar la regata. Terminar primero, segundo o tercero es una consecuencia de haber terminado. No hay rivalidad entre los españoles. Tengo más rivalidad con Alex. En la regata New York-Barcelona estuvimos luchando barco con barco hasta el final.