Bruno Garcia: “Quiero disfrutar la regata, vivirla y hacerla vivir”

Bruno Garcia es cardiólogo. Aún así se enfrentará, a partir del próximo 31 de diciembre, por segunda vez al reto de intentar dar la vuelta al mundo. “La primera vez no lo logré”, recuerda el barcelonés, referenciando la Barcelona World Race 2010/2011, en la que participó junto a Jean Le Cam a bordo del Président. Tuvieron que retirarse cuando el décimo día de competición rompieron el mástil.

Entrevistas DIC. 11, 2014 13:16

Modesto, se define como un navegante amateur, aunque es imposible obviar que cuenta con un currículum más que envidiable. Navegando en solitario y a dos atesora holgada experiencia recorriendo el Mediterráneo y atravesando el Atlántico. Y el próximo 31 de diciembre vuelve a embarcarse en un IMOCA 60 con el objetivo de circunnavegar el globo. Esta vez junto a su hermano, Willy Garcia. El equipo, que anunciará en breve su patrocinador, cuenta con un barco “bastante noble” que ya ha dado dos vueltas al mundo y que ganó la primera Barcelona World Race bajo los mandos de Jean-Pierre Dick y Damian Foxall.

¿Preparado para intentar, otra vez, dar la vuelta al mundo?

Yo creo que sí, pero hay que recordar que la primera vez no lo logré. Pero creo que esta vez sí que conseguiré completar la vuelta.

¿Con qué te quedas de la pasada Barcelona World Race?

Desgraciadamente me tengo que quedar con que no la acabé. Aún así aprendí muchas cosas y espero que sean suficientes para esta nueva edición.

Sois el último equipo inscrito en la regata, ¿esto os deja en desventaja?

Sí, claro que sí. Tenemos menos tiempo para prepararnos que el resto pero, a la vez, esto también es una ventaja: no tenemos tanta presión. No se nos puede exigir lo mismo que a los que llevan mucho más tiempo preparándose.

¿Cómo lleváis la preparación de la regata?

Bien. Uno se da cuenta de que trabajando, insistiendo y pensando se hace camino. Y, además, tenemos un súper equipo, con muy buena gente y muy buen ambiente alrededor del proyecto.

¿Llegaréis a la salida con todo listo?

Yo quiero pensar que sí. Evidentemente siempre faltan cosas, pero creo que lo esencial sí que estará listo. El equipo que tenemos es muy competente y, además, mucha gente de la FNOB nos está ayudando y esto es muy importante. Creo que cuando las cosas se acomodan a ti, como parece estar sucediendo ahora, se llega a la salida aceptablemente preparado.

¿Cómo han sido estos últimos meses para ti? Trabajo, casa, barco…

Han sido meses muy duros. Muy diferentes a los que me tocó pasar en la última edición de la Barcelona World Race. Por aquel entonces me iba a Francia y allí me aislaba, con lo que me dedicaba cien por cien al barco. Aquí tengo que combinar jornadas completamente esquizofrénicas y kafkianas. A lo mejor empiezo con una sesión en el hospital, después me toca solucionar temas del barco por teléfono, volver al hospital o visitar a pacientes y otra vez al barco; y todo combinado con ver y estar con la familia.

Siendo la vela un hobby para ti, tienes un currículum interesante.

Sinceramente pienso que es bonito tener un currículum, como apuntáis, interesante, pero no es mi objetivo. Ni siquiera en mi profesión. Al final el currículum es como la estela del barco: define lo que uno hace. Es cierto que a veces, cuando lo pienso, veo que es una estela bonita, que me gusta y espero que con los años se vaya incrementando.

¿Qué sensaciones tenéis a bordo del barco?

No hemos tenido muchas ocasiones para contrastar sensaciones, pero de momento son buenas. Empiezo a sentir el barco, no del todo, evidentemente,  pero empiezo a entenderlo y sentirlo. Ya había navegado con él en la Vuelta a España y en algún que otro transporte y creo que es un barco bastante noble y que transfiere buenas sensaciones.

¿Qué tal la relación con tu hermano?

Esto va a ser difícil de responder [risas]. Quiero pensar que es una relación muy buena. Mi hermano es uno de los mejores regalos que he tenido en mi vida. Es un muy buen amigo, muy buen hermano y además es un súper navegante. Me fío muchísimo de él tanto en el mar como en la montaña. Con él he hecho muchas millas, muchos picos, muchas aristas… y la confianza mutua que tenemos es fenomenal. Evidentemente también tiene defectos, como los tengo yo, pero la ventaja es que nos conocemos bien. La relación es buena, buena en mayúsculas.

¿Qué esperas de esta regata?

No lo sé. Espero mucho y a la vez no tanto. Ya tengo la desilusión de la anterior… Por ahora, lo que estoy esperando de ella me lo está dando. La preparación es muy educativa y formativa. Estoy gratamente sorprendido por el súper equipo que hemos formado. Nuestro capitán, Rubén Castells, es un tío fenomenal y un técnico buenísimo; con él veo que estamos rindiendo más de lo que esperaba. Pero no quiero hablar de resultados porque ni mi hermano ni yo contamos con ningún tipo de presión en ese aspecto. Tenemos mucha ilusión por hacer algo bonito. Si podemos acabarla, bien. Si no, al menos hacerlo bien hasta donde lleguemos; no hagamos quedar mal a los amateurs, que es lo que somos. Y poco más. Quiero disfrutar la regata, vivirla y hacerla vivir. Ya lo viví en la anterior edición con Jean Le Cam. Este tipo de regatas no solo están para los que navegamos, también están para la gente del equipo de tierra y para aquellos que nos siguen. Sean muchos o pocos, mi hermano y yo intentaremos trasladar al público toda nuestra ilusión.