“No quiero envenenarme el alma”

Nandor Fa (Spirit of Hungary):

“Intentamos alejarnos de la costa africana, que es famosa por atrapar a los barcos en vientos ligeros y cambiantes. Pesqueros, mercantes, embarcaciones pasan durante la noche, uno de ellos sin luces, el otro deslumbrándonos de tal forma que durante unos minutos me quedé casi ciego. Y el viento cada vez más ligero. No podemos disfrutar nuestro paréntesis tras el paso del estrecho durante mucho tiempo, volvemos a estar en las mismas. Intento tolerar las condiciones, pero entonces unas olas despiadadas llegan de la costa y provocan que todo el barco se menee, y una de las orzas hace un agujero de un palmo en la vela mayor, entonces empiezo a chillar. Por primera vez desde la salida no puedo más, aunque antes de esto ya he tenido muchos motivos para desesperarme. Podría incluso estar orgulloso de todo lo que he aguantado.

Emails de los barcos ENE. 7, 2015 16:00

Por la tarde finalmente llega el viento. Subimos el gennaker A3 cuando empieza a anochecer. Los dos estamos sonrientes, de oreja a oreja. Disfrutamos con la velocidad, a veces navegando a 17 nudos con 17 nudos de viento. Luego cuando anochece baja el viento y ponemos el A2. 12 nudos de viento, 11 nudos de velocidad. No está nada mal. La previsión dice que el Norte aumentará, lo que es perfecto para nosotros, que nos dirigimos a las Canarias, donde está la cabeza de la flota.

No sigo sus posiciones, no quiero envenenarme el alma. Desde Alborán acumulamos dos días de retraso que aún tenemos que digerir.

El ecuador podría ser el sitio donde podamos ganar un poco de distancia, pero también tenemos la opción de perder aún más. Es una lotería.

En estos momentos estamos en línea con Casablanca. 33,53 N, 010,06 W”.