Inspirado por Peter Blake

Conrad Colman (Spirit of Hungary):

“¡Vemos finalmente la luz! Bueno, no es la luz al final del túnel pero es el destello del faro del cabo de Hornos! ¡Hemos llegado! Dejamos atrás el Pacífico, podemos girar a la izquierda y empezar a navegar hacia casa. Después de todos los problemas y la frustración que hemos tenido que afrontar para llegar hasta aquí, ahora todo nos parece posible.

Emails de los barcos MAR. 16, 2015 10:20

En lugar de dejarnos escapar lo más rápido posible con una enorme depresión tras nuestros talones, el viento ha decidido ignorar las previsiones y amainar hasta los 10 nudos para nuestro paso. El lado dramático estaba reservado al cielo, con una puesta de sol rosa anaranjada que contrastaba con las nubes azules y grises de la tormenta detrás de nosotros. Con vientos tan ligeros hemos podido hacer de turistas y hemos pasado a sólo tres millas de la roca, y hemos tenido tiempo de rendir homenaje a Neptuno y a todos los marinos que han navegado por aquí antes que nosotros.

El cabo de Hornos significaba nuevas aguas de pesca para los balleneros de Nantucket, nuevas rutas comerciales para los europeos que buscaban especias y una nueva oportunidad para los marinos de los clippers. Pero doblar el cabo de Hornos es sobre todo una nueva esperanza, la de un futuro mejor con mares un poco más tranquilos.

Empecé a soñar en convertirme en navegante con los relatos de aventuras de Peter Blake, un neozelandés aventurero, ecologista y despiadado competidor en la Whitbread (hoy Volvo Ocean Race). Oír su voz entre el chisporroteo de la radio en plena batalla en el Pacífico Sur, entre los icebergs, tenía el don de poner en marcha mi imaginación de niño, y ello aún me sigue motivando ahora. Las cosas han evolucionado mucho desde entonces y los directores de regata nos protegen más y nos impiden jugar demasiado con el fuego, pero la determinación que Peter Blake demostraba es sin duda comparable con nuestra filosofía, la de Nandor y mía, en esta regata.

‘Blakey’ necesitó dos fracasos para llegar a montar un proyecto ganador. Siempre pienso en ello. Estoy contento de poder vivir esta experiencia y de rendir homenaje a todos los que han pasado por aquí antes. ¡Estoy impaciente por volver en un futuro!”.