El orgullo de un padre

Guillermo Altadill (Neutrogena):

“Las olas han aumentado de altura, el viento de intensidad y el ruido dentro en decibelios. El Índico nos recuerda quién manda aquí, y que las altas presiones son sólo respiros y treguas que te regala tu adversario para que cojas fuerzas. Ayer me llegó un correo electrónico de mi hijo Willy, me deseaba suerte y al mismo tiempo me decía que viajaba hacia China para incorporarse a la tripulación del Mapfre en la Volvo Ocean Race. 

Emails de los barcos FEB. 3, 2015 13:10

Posiblemente sea el cansancio o quizás que me estoy haciendo viejo, pero el caso es que estoy emocionado al ver que ese chaval que hace poco aprendía a navegar en Optimist, que escuchaba historias de regatas oceánicas mientras comíamos, y no paraba de preguntar si había visto ballenas y delfines cada vez que llegaba de una regata… ahora él consigue uno de los sueños de todo navegante, dar la vuelta al mundo

Los padres tenemos la obligación y el placer de ayudar a que nuestros hijos cumplan sus propios sueños, pero si éstos son los mismos que tú tenías a su edad y además lo consiguen, entonces eso es orgullo.

Suerte Mapfre, suerte Willy.”