¡Una casa repleta en alta mar!

Conrad Colman (Spirit of Hungary):

No podríamos haber pedido un regreso al mar mejor. Después de una primera noche calmada al salir de Bluff, con condiciones calmadas e inestables que nos recordaron a la salida de pesadilla en España, hemos estado navegando de través hacia el este con 30 nudos. ¡Nuestra media de velocidad en las últimas 10 horas ha sido de 18,4 nudos y para cuando hayamos dejado la parte trasera de este frente nos habremos comido una cuarta parte del Pacífico en un largo fin de semana! Estaría bientener otro barco cerca para poder comparar este excelente avance porque normalmente sólo los de líderes han podido hacer medias de más de 18 nudos.

Emails de los barcos MAR. 2, 2015 20:02

Después de los colores brillantes y los sonidos del ajetreo del puerto comercial durante nuestra parada, y esperaba un retorno instantáneo a las “50 sombras de Grey” [gris] del Sur, pero hemos sido bendecidos con un sol brillante, cielo azul y blanca agua con gas en constante cascada sobre el barco. Dado que los rociones son tan intensos, que el viento ha sido fuerte y estable y que nuestro plano de velas ha sido el mismo durante 24 horas, hemos dormido bien, a menudo durante más de cuatro horas seguidas, y yo he estado desempolvando mi francés.

Recuerdo la desesperación de uno de mis amigos en el instituto después de recibir otros deberes goteando en tinta roja después de que lo corrigiese el despiadado Monsieur Deutreau. Llevaba a cabo su trabajo con la severidad de alguien que hubiese sido seleccionado por la unidad de lingüistas de las fuerzas especiales francesas, encargado de asegurar la santidad de la lengua francesa, un estudiante de ojos llorosos tras otro. Ahora a mí me está golpeando en la frente un Deutreau digital, ya que estoy usando una serie de apps para el iPad para refrescar mi gramática francesa mientras navego. Llegué a Francia a finales de 2008 sin saber decir nada de nada. Cuando me uní a la clase Mini 6.50 aprendí con naturalidad lo esencial de la vida a bordo, los números, las roladas del viento y las palabrotas. A finales de 2009, habiendo completado mi primera regata transatlántica en solitario, era totalmente competente en francés, ¡pero sólo en los temas mencionados! Poquito a poco he llegado prácticamente a hablar con fluidez pero todavía me falta aprender a escribir decentemente. Me bajé de la nube recientemente mientras peleaba con una nueva app de conjugación y después de 10 preguntas me dijo que era un principiante y que debería centrarme en los tiempos básicos. ¡Por desgracia ya había cambiado la configuración al modo más fácil! ¡Detreau ataca de nuevo!

De niño me absorbió bastante la expecición Kon Tiki de Thor Herredahl y me encantaba la idea de una antropología tan activa. Básicamente, él pensaba que las islas de Polinesia habían sido pobladas mediante flotas de balsas de madera desde Latinoamérica. Así que se construyó una balsa en Perú y zarpó con un montón de amigos de Noruega y Suecia y cruzó el Pacífico con éxito, quemándose terriblemente por el sol y harto de los peces voladores. Pruebas subsiguientes de ADN y arqueológicas han refutado esta teoría (fantásticamente resumida en el reciente bestseller “Sapiens” de Yuval Noah Harari), pero el compromiso con sus ideas merece respeto. Por eso, yo siempre he llamado Knut a mi piloto automático, como uno de los tripulantes del Kon Tiki, porque me gusta la idea de un tipo sueco, barbudo y arisco vigilándolo todo mientras duermo.

Por su parte, Nandor siempre llama a su piloto automático Mr. Banes, por el chófer privado que vio en un drama inglés de TV que le gustó hace treinta años. Nuestra creencia en un benevolente 'barreur' ('timonel' en francés) tiene ciertamente un precedente histórico. En 1898 Joshua Slocum se convirtio en el primer hombre en circunnavegar el planeta en solitario (¡en tres años!). Durante su increíble viaje fue fulminado por una fiebre durante tres días y, cercano a la muerte, tuvo alucinaciones de un timonel fiel que le llevó a través de una enfurecida tormenta.

Así que, esto nos lleva a Conrad, el Kiwi-americano que habla francés; Nandor, el constructor de barcos húngaro; Monsieur Deutreau, Mr. Barnes y el achicharrado Knut; todos a la carga a través del Pacífico juntos en el Spirit of Hungary. Con tanta gente a bordo, no cabe duda de por qué nuestras raciones de comida se están evaporando ;)