"¡La trampa perfecta!"

Tras superar el ecuador, Nandor FaConrad Colman nos explican sus vivencias a bordo del Spirit of Hungary. Nandor habla 'la trampa perfecta'y relata cómo es posible dar marcha atrás con un barco a vela. Las algas y el poco viento también preocupan al patrón húngaro. Mientras tanto, Conrad pide viento y recuerda que este es el octavo paso por el ecuador de su compañero Nandor y su séptimo cruce de una a orto hemisferio.

Emails de los barcos ABR. 3, 2015 09:35

Nandor Fa (Spirit of Hungary):

"2 de abril, 11:40 UTC

Estábamos atrapados. No solo un poco, ¡mucho! Durante la noche entramos en una inevitable nube de lluvia, homogénea en más de 10 metros en diagonal. Hasta donde podíamos ver en el radar no había nada más que esto, y nos quedamos clavados como una estaca. Lluvia silenciosa, viento cero, y algas por todos lados, tan lejos como podíamos ver. Nunca había visto una cosa igual.

¡La trampa perfecta!

Ha sido todo lo mismo esta mañana. Después, hace una hora a las 8:30 UTC, el viento real empezó a soplar y subió a 20 nudos. Afortunadamente ahora estamos navegando de través así que nuestra velocidad ha aumentado. Antes de empezar navegábamos como una balandra de río, rápidos, el timón creaba una ola de un metro cubierta por algas de mar. ¡No quería parar, al final hacíamos alguna progreso! Pero al final no hubo otra opción, nos hacía ir demasiado lentos. Así que ligeramente di marcha atrás, y después continué. La parada no duró más de 3 minutos y después el sentimiento fue diferente.

Para aquellos que no se imaginan como dar marcha atrás con un barco a vela:
Simplemente orzar el barco contra el viento y se para. Si dirijo el barco correctamente, este caerá de una forma en que todas las velas se quedan a un lado, cogen viento y hacen que el barco se mueva de nuevo. Si doy marcha atrás de forma que el barco vire, es como salir del mi garaje tirando el cubo de basura del vecino sobre sus flores. Un poco incómodo, pero no una catástrofe.

Un poco más tarde…

De acuerdo con la previsión, deberíamos haber tenido el viento en contra, pero en realidad no teníamos nada de viento. El pequeño punto en el routing funcionaba muy bien realizando zetas contra el teórico viento, fuera de la pantalla soplaba el norte en alguna parte. Ya había hecho 40 millas, mientras estábamos parados en el mismo lugar. Entonces nuestro viento llegó, y el doblando la esquina que ganamos a nuestro pequeño punto. ¡Qué satisfacción!

Un poco más tarde…

A las 15:52 UTC saltamos sobre la línea de hierro, y comenzamos el último tramo de nuestra regata. 

¡Una curva más en el Atlántico Norte y estamos en casa!"

Conrad Colman:

"Parece que mi parte meteorológico original esta bien y ahora estamos un grado al norte del ecuador aún intentando zafarnos de las garras de los doldrums. Ya no pienso en los vientos como volubles, si no como diabólicos, evaporándose y rolando en el momento requerido, volviendo loco a cualquier marinero que se precie. Con nuestra última reducción de velocidad me he puesto muy zen debido a que recurrí a la música y a un baile privado para mantener el espíritu arriba mientras las velas colgaban inútilmente a la luz de la luna.

Más temprano, nos deslizamos sobre el ecuador y de nuevo entramos en el hemisferio norte en mi séptimo cruce y el octavo de Nandor. Fue un hito emocionante puesto que ahora estamos en el tramo final de nuestro viaje, pero también fue una oportunidad para mirar hacia atrás a las 20.000 millas que nos hemos recorrido desde que estuvimos aquí en enero. Hemos tenido más que un justo repartimiento de dificultades, todas las hemos superado de diversas maneras y siempre hemos ido de un día al otro hasta completar toda la vuelta hasta aquí, en mitad del cinturón. ¡No está mal, teniendo en cuenta que los expertos menos optimistas apostaban que no íbamos a llegar más allá de Ciudad del Cabo!

Después de haber superado todo el ecuador, buscaba algo de entretenimiento en los vientos ligeros. Vi que un par de buques de carga estaban cerca, así que les llamé para preguntarles sobre cómo ellos, canosos marineros, celebrarían el cruce de la línea. A pesar de llamarles por el nombre de su barco, la mayoría me ignoraron por completo hasta que conseguí respuesta del capitán, con un fuerte acento ruso, del Baltic Summer. Él respondió que tenían a bordo a dos primerizos cruzando el ecuador y les sumergieron en la piscina por Neptuno, ¡para expiar sus supuestos pecados! Es evidente que estos rituales ocurren de manera diferente en los grandes barcos porque las tripulaciones de los barcos en regata generalmente sólo ¡se arrojan, el uno al otro, alimentos y viejos peces voladores cuano cruzan por primera vez!Ahora que estamos de vuelta en el norte, en la amura derecha y apuntando en la dirección correcta, todo lo que necesitamos es un poco de viento decente para impulsarnos de regreso a Barcelona. Dado que las previsiones están todavía lejos de ser exactas, iré a hacerme una bebida caliente, a ver si puedo encontrar algo de sabiduría en las hojas de té. ¡Deseadnos suerte y enviadnos algo de viento!"