Hugo Boss, más allá de la marca

Stewart Hosford dirige uno de los equipos más grandes y más prominentes de la clase IMOCA a través de la compañía 5 Degrees West, que en este caso está detrás del proyecto del Hugo Boss de Alex Thomson, y del Neutrogena, también del Hugo Boss Racing Team. Este último, el IMOCA 60 diseñado por Farr Design, es el barco con el que Thomson terminó en tercera posición la pasada Vendée Globe. Hosford se unió a Alex Thomson justo antes de su comienzo, un tanto turbulento, de la pasada Barcelona World Race. Jugó un papel decisivo en los cambios que mejoraron enormemente la fiabilidad del barco, asegurándose de que Alex navegase con un viejo, pero fiable, IMOCA 60 con el que consiguió subir al podio de la Vendée Globe. Hugo Boss se ha comprometido con Alex en un futuro inmediato, con un nuevo Hugo Boss - un diseño VPLP-Verdier – ya en construcción.

Artículos DIC. 23, 2014 15:43

El modelo de negocio que apoya este programa multimillonario es único en la clase IMOCA en cuanto a su magnitud y su alcance global. Sus veleros viajan por todo el mundo para promocionar la marca Hugo Boss. Y el navegante Alex Thomson trabaja muy duro para asegurar el retorno económico de Hugo Boss. Un claro ejemplo lo pone el ‘paseo sobre el mástil’ de Thomson, que reportó la suculenta suma de 5 millones de libras de retorno en repercusión mediática.

Stewart, tenéis dos barcos, dos equipos, cuatro co-patrones. ¿Esto supone doble esfuerzo?

En términos humanos, es el doble de trabajo porque, por supuesto, los patrones quieren ser tratados como iguales. Ellos quieren sentir que están involucrados en su equipo y quieren sentirse especiales. Tenemos el lujo de poder aprender de un barco y ver lo que está pasando en el otro barco. Esto hace que todo sea un poco más fácil. Pero es muy importante que todos se sientan que son los patrones de sus barcos y que están recibiendo todo lo que necesitan.

Y de los dos barcos, en esta Barcelona World Race, ¿quién ganará?

Tenemos suerte porque conocemos muy bien el Neutrogena (ex-Hugo Boss en la Vendée Globe). Es uno de nuestros puntos fuertes, llevamos ya un puñado de años en este negocio y hemos acumulado mucha experiencia. Hemos aprendido muchas lecciones durante estos 11 años de operaciones. Conocemos bien el  Neutrogena desde la Vendée Globe y estamos muy a gusto con este barco. Sabemos que es fiable. Lo repasamos, literalmente, fibra por fibra antes y después de la Vendée Globe; sabemos que está muy bien preparado, tal vez mejor que el nuevo Hugo Boss. Se trata del barco de Jean-Pierre Dick y hemos tenido que trabajar mucho en él. Hicimos un montón de cambios de lastre y pusimos una nueva quilla. Hicimos un poco de trabajo en el mástil, que sigue siendo el original. Hicimos pequeños cambios a la estructura para mejorar la resistencia, rigidez y forma. Cuando hablamos de pequeños cambios, muchos de ellos son, realmente, muy pequeños. Hemos reducido ligeramente los anclajes en los timones por ejemplo, hemos cambiado el funcionamiento de los sistemas de apilamiento. Hemos mejorado ligeramente los sistemas de control hidráulico, el  funcionamiento de los componentes electrónicos…

Entonces los barcos han mejorado en fiabilidad. ¿Conoces al detalles los barcos?

Celebramos reuniones de rendimiento, de diseño, de regata... Asisto a todas ellas y así me entero de lo que está pasando. Y eso es algo en lo que siempre he sido muy insistente desde que me incorporé en 2010. Empecé poco antes de la pasada Barcelona World Race. Entiendo sus entrañas. Pero sé que realmente lo que marca la diferencia son las pequeñas cosas. Nadie puede hacer nada en el barco sin compartir la información; tenemos un buen sistema de sharepoints, una buena base de datos. Los trabajos se asignan por la mañana, la gente va y hace los trabajos y no se termina hasta que Ross (director técnico), Alex o Pepe no han firmado y aceptado el trabajo. Probablemente rechazamos el 30 por ciento de los trabajos en primera instancia. Nos esforzamos por seguir el proceso de certificación Six Sigma (el término Six Sigma se originó de la terminología asociada con la fabricación, un proceso Six Sigma se basa en que el 99,99966% de los productos manufacturados deben, estadísticamente, estar libres de defectos). Estamos muy lejos de eso, por supuesto, pero ir aplicando ese proceso realmente influye en nuestra forma de actuar. Todo el mundo sabe lo que se supone que debe hacer. Tratamos de conseguir la calidad en el sistema y somos conscientes de lo que hemos dejado de hacer y cuánto va a costar. Eso se aplica a ambos barcos. Y el tercer puesto de Alex en la Vendée Globe es un resultado directo de nuestro trabajo. Hemos pasado por todo en ese barco, y hemos conseguido que sea más fiable y que tenga un mejor rendimiento. Y a raíz de todo esto Alex tiene, cada vez, más confianza en el proyecto. Sabe perfectamente que detrás de cada trabajo realizado en su barco hay dos años de hojas de cálculo para asegurar un alto nivel de cumplimiento.

¿Cómo ha influido en vuestros procesos marketing mix?

Nos hemos convertido en una parte mucho más estratégica e importante de la comercialización de Hugo Boss en los últimos dos años. Hemos demostrado que podemos ofrecer más, y ahora ellos nos piden más. Eso nos da más recursos. Eso hace que nuestra apuesta por el proyecto sea cada vez más fuerte. Antes estábamos por debajo de mercados como el golf o la Fórmula 1, y ahora, en líneas estratégicas de marketing, estamos al mismo nivel. El resultado en la Vendée Globe es un catalizador. Pero también existe la confianza que tienen en lo que podemos ofrecerles.  Hace tres años conseguir un artículo en The Times o en alguna revista era algo impensable, ahora gracias a los resultados en regata es mucho más fácil. Así que tenemos más confianza en nuestra posibilidades de vender buenas historias y tener una relación más directa con la prensa. Eso hace que todo sea más fácil. Y los virales son muy importantes.

El “paseo por el mástil” consiguió 1 millón de visitas en dos semanas y ahora está en 1,3 millones. Pero cada vez es más difícil conseguir hacer algo que llame la atención en YouTube. Aún así este video ha generado más de 5 millones de libras en retorno. La belleza de lo que ocurre con nuestras piezas virales es el valor añadido que supone que un atleta haga algo, a priori, peligroso. Y con esto hemos conseguido estar en periódicos, revistas de aerolíneas, en televisión... Nosotros hacemos los videos, llevamos la prensa, el contacto con los periodistas, las redes sociales…

¿Los programas de hospitality con el barco Hugo Boss han sido vitales en todo esto?

Hugo Boss ha estado en el Báltico en verano, en el Mediterráneo al inicio de la temporada, fuimos a Sicilia, al sur de Francia, después vinimos aquí, a Barcelona. Fuimos a Newport y Nueva York para la New York - Barcelona. Volvimos al Mediterráneo y luego fuimos a Gdansk y Gdynia en Polonia y Dinamarca, de vuelta al Reino Unido durante diez días y luego fuera del agua durante tres meses para estar listos para la Barcelona World Race.

¿Qué importancia tiene la Barcelona World Race en esta mezcla?

El resultado aquí es extremadamente importante. En la mente de la mayoría de la gente hay una jerarquía en relación a las regatas. Para nosotros no. Para nosotros, en Hugo Boss, la Barcelona World Race está al mismo nivel que la Vendée Globe. Barcelona es en una gran ciudad, esto es una vuelta al mundo sin escalas: una regata muy importante. Quiero que nuestros dos barcos sean primero y segundo. Ese es mi sueño. Lo genial sería que llegasen los dos juntos, los dos empatados en la primera posición. El Hugo Boss no es un barco de última generación y, por lo tanto, no esperamos que sea favorito. Eso no es algo de lo que Alex y Pepe tengan miedo. Los nervios no podrán con ellos en este sentido. El circuito Ocean Masters es importante para nosotros. Nos tomamos esto en serio y queremos ganar. Y para Pepe Ribes y Guillermo Altadill, esta regata es especial y quieren ganarla. Y aún no ha habido ningún equipo no francés que haya ganado uno de los grandes eventos de la clase IMOCA.

Para ser sincero, el tiempo dedicado para el hospitality corporativo no es el ideal. Tendremos, probablemente, 150 invitados el día de la salida. Son de Hugo Boss y de Neutrogena. Pero ya hemos cumplido con gran parte de nuestros compromisos. Hicimos cuatro días de recepción y navegación con los medios aquí en Barcelona. Y en Sant Feliu se rodó un anuncio para Europa con el Neutrogena. Fue genial: 10 grandes camiones allí, equipos de producción y rodaje al completo, catering, maquillaje… Una producción a lo grande.