Estrecho de Gibraltar

La meteorología del estrecho depende de muy diversos factores. La conjunción de un océano abierto, un mar cerrado y un desierto son determinantes de esta meteo, pero la orografía de la zona es la gran responsable de extremar esas caracterísiticas.

Artículos JUL. 25, 2012 01:00

Hay muchos factores, muchas variantes a tener en cuenta para tratar de explicar las trampas que tiende el Estrecho. Basta con poner el acento en el mar para constatar, pura física, la diferente densidad de las aguas del Atlántico y del Mediterráneo. Las del Mare Nostrum, un mar cerrado, son más cálidas y contienen más sal. La intensa evaporación, provocada por la fuerte insolación, horas anuales de sol, están en la base de esta elevada salinidad que juega un factor clave en el transvase de líquido del Atlántico hacia el Mediterráneo. En este punto de confluencia, de intercambio, en Gibraltar, las aguas más densas fluyen por debajo de las del océano y se crea una corriente en superficie, como un chorro de agua Atlántica aspirada por el Mare Nostrum.

Ahora bien, la evaporación que ya hemos citado juega además otra baza ya que, aparte de favorecer la salinidad, hace que el Mare Nostrum tenga siempre un déficit de nivel constante con respecto al Atlántico, y ello crea una entrada continua de agua superficial, que se añade, se suma a la tendencia anterior. Para terminar hay que mencionar las diferencias periódicas de nivel derivadas de las mareas en el sentido clásico, con su pleamar y su bajamar, con el resultado de que cuando la marea sube se dirige hacia el Oeste, hacia el Atlántico, y cuando baja cambia de dirección y fluye hacia el Este, hacia el Mediterráneo.  Hasta aquí todo de libro, aunque la complejidad de factores que hemos mencionado antes hace que este esquema previsible no sea valido para toda la zona del Estrecho.

En líneas generales podemos convenir que en el tramo crítico, en el corazón del Estrecho, la corriente de superficie, la entrante, que va hacia el interior del Mediterráneo es superior, más fuerte que la producida por la marea montante. Pero conviene no menospreciar la influencia de los accidentes costeros, los cabos, las bahías, los bajos como el del Banco del Hoyo o el de Trafalgar que también cuentan por supuesto, con el resultado de cambios bruscos en la dirección y en la intensidad de las corrientes, formación de remolinos y un largo etc. de sorpresas no del todo agradables y entre las que cabe destacar una determinante, el factor viento.

Un viento que puede soplar endiablado y que influirá notablemente sobre los valores de la corriente, reforzándola o levantando una mar imposible cuando sopla a la contra. Simplemente echando un vistazo, viendo la orografía, el perfil de la costa, y el estrangulamiento que se produce en el Estrecho, sólo ocho millas separan Tarifa de la punta Cires, entenderemos por qué, puro efecto Venturi, compresión de fluidos, un tranquilo fuerza 3 se convierte en escasas millas en un desagradable e incómodo fuerza 7, y aplicando esta regla cuando en Alborán o en el Golfo de Cádiz hay temporal, el Estrecho se cierra.