El amarre español de Jean Le Cam

Jean Le Cam, coskipper de Bernard Stamm a bordo del Cheminées Poujoulat en la Barcelona World Race, mantiene la mirada atenta sobre los navegantes españoles que tomarán parte en esta tercera edición de la vuelta al mundo a dos y sin escalas. Para el Rey Jean algunos son contrincantes, pero también amigos con los que ha estrechado lazos en los últimos años.

Artículos DIC. 18, 2014 19:03

Durante la pasada edición de la Barcelona World Race, a bordo del IMOCA 60 Président, Jean Le Cam embarcó a Bruno Garcia, que este año navega a bordo del We Are Water. “Conocí a los hermanos Garcia en la Solitaire du Figaro, a principios de los años noventa. En esa época no había muchos extranjeros, por lo que la presencia de los españoles era remarcable”. A Jean Le Cam le impresionó la historia de esta familia, cuyo padre, joyero, compró un Figaro que Bruno y Willy se turnaban para hacer las regatas, mientras el otro se encargaba de la preparación del barco. “Son personas muy agradables, se hacen querer”.

Ese fue el gen del proyecto de la Barcelona World Race 2010/2011. Bruno Garcia, cardiólogo de profesión, se trasladó diez meses a La Forêt Fouesnant, la base del navegante bretón, y allí se hicieron inseparables. “Esto es lo bonito de esta regata a dos, el lado humano”, dice Le Cam. Pero hace cuatro años el proyecto de los dos amigos se desvaneció al cabo de diez días de competición, cuando a la altura de Cabo Verde rompieron el mástil del Président.

Para Bruno y su hermano Willy, que es joyero, la vela oceánica es una afición. Pero para Anna Corbella y Gerard Marín se ha convertido ya en su profesión. Y su GAES Centros Auditivos es el antiguo SynerCiel, en el que Jean Le Cam ha completado la última Vendée Globe.

Al contrario que Bruno y Willy, que son amateurs, Anna y Gerard navegan juntos desde hace tiempo ya, y tienen un buen barco. Pueden hacer un buen resultado en esta Barcelona World Race”, subraya el célebre marino francés, que no es nada avaro cuando se trata de dar consejos técnicos sobre las máquinas de regata que conoce a la perfección.

Los españoles tienen una importante tradición marítima, pero es verdad que la vela aún es algo elitista. Se va abriendo progresivamente, y la Barcelona World Race empuja mucho en este sentido”, observa Le Cam, un verdadero enamorado del país ibérico. “En esta Barcelona World Race hay culturas distintas, y en algunos casos navegan juntas. Será interesante ver al final de la regata si el objetivo común de estas tripulaciones puede hacer desaparecer las diferencias”, sonríe con malicia.