Vestirse por capas



El mejor sistema para evitar la pérdida de calor es vestirse por capas, como una cebolla, o lo que se conoce como "el sistema de tres capas", sistema que ha sido comprobado y utilizado durante siglos por exploradores, aventureros y deportistas.

Vestirse para capas permite funcionar a máximo rendimiento sin que el clima les afecte. Estas tienen las siguientes funciones:

1a Capa: Aislamento térmico

Es la capa base y cumple una función muy importante: ayuda a mantener fresco y seco el cuerpo, a la vez que absorbe la humedad de la piel.

Este hecho hace que aumente la capacidad de mantener la temperatura corporal adecuada. Esta ropa debe permitir moverse fácilmente, debe adaptarse bien al cuerpo y debe ser hecha de materiales fáciles de secarse. Con buen tiempo se puede ir sólo con esta capa.

2a Capa: Protección

Esta es la capa de aislamiento que trabaja atrapando el espacio de aire que hay alrededor del cuerpo, y limitando la cantidad de calor que se intercambia con el exterior (evita la pérdida de calor corporal). Es la capa más gruesa, tipo forros polares (fabricados a partir de fibras sintéticas). Son muy ligeros y se miden por el gramaje de su tela. Un forro con un gramaje de 100 es una pieza interior mientras que un forro 300 se puede usar en situaciones de frío intenso.

3a Capa: Impermeabilidad

Es la última capa y protege de los elementos externos. Sus principales funciones son aislar del viento (es lo que produce sensación de frío) y del agua (evita que penetre en el interior de las otras dos capas). Esta capa debe permitir salir la humedad (ser transpirable) para que el cuerpo se mantenga seco. Materiales como el Gore-Tex tienen la capacidad de repeler el agua en forma de lluvia, nieve, niebla, mientras que a la vez expulsan el vapor de agua que se acumula en la ropa. Para limitar la entrada de agua, deben tener ajustes en los puños, el cuello y la cintura.