Primeros auxilios

Primeros auxilios

Además de los peligros de la navegación, los navegantes pueden ponerse enfermos o sufrir alguna lesión. En caso de necesitar asistencia médica, las tripulaciones cuentan con una formación sanitaria adecuada y un botiquín preparada para la ocasión, además del sistema de consultas telefónicas que tienen todos los navegantes vinculado al Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima.

En caso de necesidad sin embargo, los regatistas recibirán la ayuda de un médico especializado a través de videoconferencia y ellos mismos tendrán que medicarse, curarse, vendarse o, llegado el caso, operarse.

En cuanto los primeros auxilios, hay que tener en cuenta que estos son las actuaciones que se prestan para salvar la vida del accidentado y evitar nuevos daños. Así, situaciones de emergencia como la asfixia, las paradas cardiorrespiratorias o las hemorragias masivas, requieren una actuación inmediata para evitar la muerte del tripulante.

En caso de accidente, se actuará de la siguiente forma:

1. Cuidar de la propia seguridad.

2. Hacer una rápida valoración de la víctima y del entorno (por no tener más problemas).

3. Si es necesario, alejar a la víctima del lugar del peligro.

4. En caso de gravedad, se puede llamar por radio al Servicio Radiomédico de la regata y hacer un consulta médica o bien al Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima.

5. Empezar con el tratamiento adecuado.

 Valoración inicial

primers auxilis 1

1. Comprobar si respira

Escuchar, observar por espacio de 5 segundos la respiración antes de decidir si es ausente.

2. Comprobar el pulso

Buscar a las arterias carótidas, a la altura de la nuez, en la cara anterior del cuello, durante 5 segundos, antes de decidir si es ausente. En caso de que no respire...

3. Maniobra frente-mentón

Cololocar la mano derecha en la frente del accidentado, desplazándola hacia abajo, y con la mano izquierda coger el mentón del accidentado; estirar hacia arriba y adelante.

Posición lateral de seguridad (en caso de inconsciencia)

 1. Colocar al enfermo en  posición boca arriba, y retirar  las gafas de la cara y objetos  duros de los bolsillos de la  víctima.

 2. Flexionar la pierna derecha, y situar el brazo  derecho extendido y pegado a lo largo del  cuerpo. El brazo izquierdo hay que colocarlo doblado  sobre el cuerpo, y la pierna izquierda extendida.

 3. Girar el paciente sobre su lado derecho, situando la  mano izquierda debajo de su cara. La mano derecha  saldrá hacia su espalda, y la pierna izquierda  extendida reposará sobre la derecha semiflexionada.