Seguridad personal

 La seguridad es una prioridad en la vela oceánica. De esta depende acabar la regata y no sufrir ningún percance grave o irreversible.

¿Qué hacer si se rompen un brazo? ¿Y si el barco vuelca? ¿Y si hay una vía de agua y el barco comienza a hundirse? Dar la vuelta al mundo por los océanos más hostiles del planeta conlleva un riesgo por lo que, consecuentemente, la seguridad se ha convertido en uno de los principales objetivos de la regata, tanto por parte de los participantes como de la organización.

De este modo, a bordo hay que tener en cuenta la seguridad pasiva, que tiene que ver con la forma segura de navegar, y la seguridad activa que tiene que ver con las acciones que debe realizar la tripulación en caso de accidente o incidencia que pida el auxilio a uno mismo, al compañero o al exterior.