Barcelona y la navegación deportiva

Barcelona y la navegación deportiva

El vínculo de la ciudad de Barcelona con la navegación deportiva a vela no es un fenómeno reciente ya que la salida de la primera edición de la Barcelona World Race coincidió con el 125 aniversario de la puesta en marcha de este deporte en la ciudad.

La primera regata documentada se celebró en 1883 y, a partir del 16 de mayo de 1886, el Club Catalán de Regatas de Barcelona empezó a promover las primeras y verdaderas regatas de pequeños veleros deportivos tal como hoy las entendemos.

A partir de las primeras iniciativas en navegación deportiva en Barcelona, se continuaron organizando competiciones de vela locales, internacionales y algunas de altura como la primera Regata de Crucero Internacional del Mediterráneo que coincidió con la Exposición Universal de 1929, en el que participaron 40 veleros que fueron de Barcelona a Pollença.

Aunque no eran regatas oceánicas, el interés por la navegación ya se había extendido como lo muestran las 40.000 personas que el 5 de octubre de 1930 fueron a recibir en el Portal de la Paz, frente al monumento a Colón, al profesor Enrique Blanco, el primer catalán del que se tiene constancia documentada que atravesó el Atlántico a vela, desde Boston hasta Barcelona con su mujer e hija de 7 años en el pequeño velero sin motor, Evalu. También fue la primera vez que un semanario de la ciudad, La Rambla, fue publicando periódicamente el relato de su aventura.

Treinta años más tarde, el día 9 de septiembre de 1959 tuvo lugar otra gran recibimiento en el mismo lugar, cuando llegó a Barcelona el junco chino Rubia que había navegado desde Hong Kong vía el mar Rojo por iniciativa de José María Tey con una reducida tripulación de amigos.

Haciendo un salto al presente, en los últimos años, Barcelona ha modificado y ha rehecho un gran número de infraestructuras, equipamientos, incluso barrios enteros para abrir físicamente las puertas del mar a la ciudadanía. Iniciativas como los Juegos Olímpicos de Vela de 1992, el nacimiento del Centro Municipal de Vela, la celebración del acto Velas por la Paz (Fórum Universal de las Culturas), la creación de una Escuela de Navegación Tradicional del Consorcio El Far, la concentración de grandes veleros en verano de 2007 y 2013 o la propia regata Barcelona World Race, son eventos que se añaden a los que cada año reúnen gran cantidad de profesionales y aficionados por el mundo la navegación como el Salón Náutico Internacional.

Navegantes de Cataluña

En cuanto a navegantes, Cataluña ha aportado muchos nombres en el mundo de la vela oceánica. Todo comenzó en los años 70 con iniciativas totalmente privadas de navegantes como Joan Guiu, Enrique Vidal y Víctor Sagi que participaban en la regata en solitario por excelencia de ese momento, -la OSTAR-, que iba desde Inglaterra en Estados Unidos por el Atlántico Norte en solitario.

El 1981-82, la iniciativa de Joaquín Coello llevó por primera vez un velero español a participar en la Whitbread, regata vuelta al mundo con tripulación. El promotor y buena parte de la tripulación eran catalanes. A bordo del Licor 43, tripulantes como Tomás Gallart, Rafa Tibau, Nandu Muñoz, Jordi Brufau y Toni Guiu fueron pioneros en nuestro país a navegar por los mares australes. Precisamente en la siguiente edición de la Whitbread,  Jordi Brufau y Toni Guiu tuvieron funciones de copatrones del Fortuna Lights con una dotación formada por más de un 80% de catalanes.

En la edición de 1989-90 creció el número de tripulantes y patrones del resto de España e incluso de otros países. La presencia de personas catalanas siguió siendo importante, destacando entre ellas Guillermo Altadill que, con el paso de los años, se ha acabado convirtiendo en el más experimentado navegante oceánico que actualmente tiene España, y es además reconocido en los circuitos mundiales de vueltas al mundo.

Algunos de los nombres mencionados son personas que ya han abandonado la dedicación activa a la vela oceánica, a pesar de aportar conocimientos y sabiduría a nuevas hornadas de navegantes. Durante años, el único navegante solitario catalán presente en regatas internacionales fue Albert Bargués. Sin embargo, en los últimos años, la lista de navegantes en Cataluña ha dado un salto importante cuantitativa y cualitativamente con nuevos nombres como Alex Pella, Bruno García, Jaume Mumbrú , Cali Sanmartí, Gerard Marín, Anna Corbella entre otros.