Las rutas comerciales por el Mediterráneo

Las rutas comerciales por el Mediterráneo

Durante la Edad Media, comienza la expansión de la Corona catalanoaragonesa por mar que fundamentará un auténtico imperio comercial. Jaime I la inicia conquistando las islas Baleares y Valencia. Sus sucesores amplían las tierras conquistadas hasta Alejandría y Bizancio y, por tanto, abren nuevas rutas comerciales. En el siglo XV, época de máximo esplendor, había setenta y cinco consulados de mar.

Las principales rutas comerciales de la época eran:

Ruta de poniente: ruta que ligaba Barcelona con los puertos europeos de Brujas y en menor medida con Londres. Exportaban tanto productos propios y del resto de territorios de la corona, como mercancías previamente importadas a través de la ruta de levante. Las mercancías que llegaban al puerto de Barcelona procedentes de la ruta de poniente eran básicamente los paños de lana y los metales. Con el hierro desembarcado se fabricaban armas, armaduras y corazas que se exportaban a otros puertos del Mediterráneo.

Ruta de levante: esta ruta fue la más importante para los mercaderes catalanes desde el punto de vista económico. Los puertos de destino de esta ruta eran fundamentalmente Beirut, Alejandría y Constantinopla. Estas rutas facilitaban el contacto entre las rutas asiáticas con el norte de Europa, siendo el Mediterráneo un núcleo importantísimo de comercio. Desde el centro y el este de Asia, recorriendo miles de kilómetros de territorios inhóspitos, llegaban productos exóticos como la seda y las especias.
Los principales puertos de escala hasta Barcelona de la ruta de las especies eran Candia, Palermo y Messina (Sicilia) y después Alguer (Cerdeña).

En cuanto a la navegación, la época medieval se caracterizó por la separación de la vela latina de la atlántica o nórdica, y fueron el pueblo vikingo con sus naves llamadas drakkars -dragones- o snekars -serpientes-, el primero que se extendió por el Atlántico y llegar a América, Islandia, Groenlandia ... la unión de ambas tradiciones permitió la existencia de gran variedad de naves en formas y tamaños como la coca, utilizada en la época de expansión comercial catalana por el Mediterráneo.