Navegando por el Atlántico

Navegando por el Atlántico

Una vez cruzado el estrecho de Gibraltar, los participantes de la Barcelona World Race se dirigirán hacia Canarias, en un tramo de 640 millas, buscando los alisios del NE igual que Cristóbal Colón hizo en su viaje buscando las Indias.

Un punto táctico delicado será afrontar el paso entre las islas Canarias, ya que el viento se canaliza y provoca notables variaciones de intensidad que pueden afectar mucho a la navegación. También se deberá considerar el paso a sotavento de las islas, donde se pueden encontrar varias zonas sin viento como consecuencia del perfil orográfico.

Una vez dejan atrás las Islas Canarias, los navegantes ponen rumbo a las calmas ecuatoriales. En la primera parte de este tramo los alisios del NE los impulsarán, pero estos vientos irán disminuyendo a medida que los barcos se acerquen a la línea del ecuador. La táctica que seguirán los navegantes depende, en buena parte, de la estabilidad de estos vientos.

En el descenso del Atlántico Sur los barcos recorrerán de 3.200 a 3.600 millas. Aquí todo dependerá del régimen de los alisios del SE, que soplan en el hemisferio Sur, y de las evoluciones del anticiclón de Santa Helena.

Tan pronto como los barcos bajen de latitud y se aproximen al paralelo 40 °, y antes de llegar a la longitud del extremo sur de África, los navegantes habrán notado los primeros embates de las altas latitudes australes. La temperatura baja drásticamente, el oleaje procedente del oeste crece de forma amenazadora y los Cuarenta Rugientes suelen despedir el Atlántico y anunció la entrada en su reino: el Índico Sur.