Los timones

Los timones

Las embarcaciones se pueden gobernar de tres formas: por desplazamiento de pesos (patín catalán), con remos (kayaks, piraguas, canoas, etc.) o con timones, unos artefactos sumergidos bajo los casco con forma de lámina y que son los que utilizan los IMOCA 60.

Un timón consta de una pala del timón que está sumergida y ofrece resistencia al agua, y de un mecanismo que mueve esta pala, situado en la bañera del barco, y que los navegantes utilizan para gobernar la embarcación. Este mecanismo puede ser una rueda o una caña y no hay uno que sea más eficiente que el otro, sino que la elección depende de los gustos del patrón.

Debido a la gran manga del buque, es necesario que los IMOCA 60 lleven dos palas de timón, una a babor y otra a estribor (al igual que las orzas). Así, cuando el barco está escorado, hay una totalmente sumergida y la otra queda fuera.

Respecto a la posición de las palas, hay dos grandes tipos:

Timones fijos: palas situadas bajo el casco.

 

Timones abatibles: palas adosadas al espejo de popa, las palas de los que se pueden levantar fuera del agua. Estos tienen menos rendimiento, pero nacieron principalmente por motivos de seguridad, ya que son mucho más fáciles las reparaciones en caso de avería. Además, permiten el uso de "fusibles", unos dispositivos que hacen levantar la pala automáticamente después de un impacto con un objeto sólido flotante -un OFNI, Objeto Flotante No Identificado como troncos, contenedores, hielo, etc.-.

Este sistema de fusibles evita un daño mayor después de que se produzca el primer impacto, pero por el contrario, al elevarse los timones del agua, se deja en el barco sin control y éste puede hacer una maniobra repentina y agresiva (orzar o arribar), lo que genera una situación complicada que, aparte de hacer pasar un mal trago a los tripulantes, puede derivar en roturas de partes del barco que trabajan en tensión.