La Vendée Globe alcanza su vigésimo aniversario demostrando la espectacular pujanza de la clase IMOCA. En plena dialéctica por la definición del nuevo reglamento de los 60 pies, esta sexta edición de la regata alcanza un récord histórico de participación y presenta más barcos nuevos, especialmente creados para esta regata, que nunca. 30 solitarios han logrado formalizar su inscripción en la vuelta al mundo en solitario y sin escalas; un éxito inaudito sobre todo si tenemos en cuenta que son 19 los barcos de última generación diseñados y construidos especialmente para esta regata y las “curas de rejuvenecimiento” alcanzan niveles de auténtica especialización. En sucesivos artículos iremos analizando los barcos y sus innovaciones algunas de las cuales ya vimos en la Barcelona World Race.

Varias generaciones de solitarios
Por lo que hace referencia al factor humano se puede decir que están casi todos los grandes protagonistas de los IMOCA de la última década, destacando dos grandes “retornos” a la clase: el de Loïck Peyron y el del professeur Michel Desjoyeux. Loïck, de 49 años,es un histórico de la vela oceánica que tuvo el honor de pasearse en coche descubierto por los Campos Elíseos con Titouan Lamazou tras su primera participación en 1989/90 en la que quedó segundo; Michel, ganador en 2000/01 es el navegante oceánico más laureado de la historia y se le considera en Francia el más fiel heredero de la personalidad de Eric Tabarly, el padre de la vela oceánica francesa.
Junto a ellos no faltan los que han sido protagonistas de la clase y de la Vendée Globe durante los últimos años: Vincent Riou, Jean-Pierre Dick, Dominique Wavre, Roland Jourdain, Mike Golding, Marc Thiercelin, Alex Thomson, Sébastien Josse,, Jean Le Cam, Bernard Stamm y Unai Basurko. Pero también recién llegados a la clase, jóvenes y no tan jóvenes, navegantes que provienen del Mini y del Figaro con proyectos muy potentes como Jérémie Beyou, Yann Eliès, Kito de Pavant y Armel Le Cleac'h. Y la nueva generación de solitarios británicos como Dee Caffari, Jonny Malbon y Brian Thompson que aprietan muy fuerte amenazando en le futuro la supremacía francesa en la clase. Aunque continúa la supremacía numérica francesa se hace evidente ascensión de británica: 17 franceses, siete británicos, dos suizos,y un representante de España, Canadá, EEUU y Austria respectivamente.
Es de destacar la presencia de la mayoría de los barcos que participaron en la Barcelona World Race: El Paprec-Virbac 2, con el gran vencedor Jean-Pierre Dick; el Hugo Boss, con Alex Thompson; el Temenos II, con Dominique Wavre; el PRB, con Vincent Riou; el Veolia Environnement, con Roland Jourdain y el Delta Dore, con Jérémie Beyou y el Estrella Damm estará presente convertido, después de una profunda revisión, en el BT de Sébastien Josse. Alex Thomson ha visto su participación comprometida en el último momento a causa de una colisión con un pesquero que obligó a una reparación a contra reloj de un boquete en el casco y al cambio del palo del Hugo Boss.

Internacionalización del diseño y la construcción
También el diseño y la construcción sigue la tendencia a la expansión internacional ya iniciada en la anterior edición. Bruce Farr firma ocho diseños, sin duda a causa del éxito del Virbac-Paprec, el primer barco de Jean-Pierre Dick y la confianza depositada por éste en el diseñador neocelandés en su segundo barco, el Paprec-Virbac 2, que venció en la Barcelona World Race. La apuesta de patrones como Vincent Riou, Jéremie Beyou, Michel Desjoyeux y Loïck Peyron ha provocado el notable incremento de la demanda que ha experimentado el gabinete del neocelandés. Finot-Conq, quienes firmaron los planos de los barcos que han ganado las 4 últimas Vendée Globe y han sido los grandes innovadores de la historia de los IMOCA, han tenido una dura competencia y firman cuatro dibujos, los mismo que los de los británicos Owen-Clarke. Una novedad interesante supone la entrada de Juan Kouyoumdjian en el mundo de los IMOCA con el diseño del Bahrain Team Pindar y de Van Pétéghem Lauriot-Prévost en colaboración con Guillaume Verdier, especialistas en multicascos, que firman el Safran y el Groupe Bel. A nivel de astilleros, Francia sigue en cabeza con nueve unidades, pero Nueva Zelanda ha botado seis y tres el Reino Unido.
Innovaciones en seguridad
Los 30 participantes han obligado a la organización ha crear nuevas medidas de seguridad tanto en la prevención de incidentes como en la mejora del control y la comunicación de las eventuales acciones de salvamento. En primer lugar se han llevado ligeramente más la norte las puertas de seguridad ante la evidencia del incremento del deshielo a raíz del calentamiento del casquete polar, como ya se pudo comprobar en la reciente Barcelona World Race, y acercar aún más las derrotas de los barcos a las costas australianas y neocelandesas. En segundo lugar, se ha creado un sitio web dedicado a la seguridad con la finalidad de permitir a los organismos internacionales de salvamento una acción coordinada en el caso de tener que realizar un rescate y ganar así un tiempo precioso. Alain Gautier, el vencedor de la edición de 1992, continúa una edición más como asesor en temas de seguridad y su labor se verá complementada con la del experto australiano David Adams. Como en cada edición, el doctor Jean-Yves Chauve dirigirá los servicios médicos a distancia.

Unai, tras la estela de José Luis
Después de su extraordinario tercer puesto en la Velux 5 Oceans, Unai Basurko sometó al Pakea Bizkaia a una profunda remodelación en Getxo. El proceso fue dirigido por el diseñador del barco, Andy Dowell, y el del palo, Pete Kula, e incluyó la modificación del diseño de los timones, una nueva jarcia y la renovación de todas las velas. Esta última ha sido realizada conjuntamente con Quantum España y, en el proceso, la velería de Toni Tió ha trabajado a fondo para interpretar las especiales necesidades de Unai. También se han instalado nuevos pilotos automáticos y mejoras en la electrónica. Unai probó todas estas mejoras en las 1500 millas que recorrió en la Artemis Transat antes de retirarse de forma preventiva. Más tarde, en Vigo, el Pakea Bizkaia recibió una nueva desalinizadora, placas solares y los nuevos chupones de los tanques de lastre, que le permitirán llenarlos y vaciarlos de una forma mucho más rápida que en la Velux.
Unai se convirtió en el primer español, después de José Luis Ugarte, en acabar la vuelta al mundo en solitario con escalas y el primero en subir al podio de una regata oceánica. Unai afronta la Vendée Globe como una consecuencia natural de su éxito y sigue así la derrota de su gran amigo y maestro. Tres meses después de que el gran navegante vasco nos dejara medio huérfanos, su espíritu va a navegar con el Pakea Bizkaia y, con él, el de miles de navegantes y aficionados que debemos a José Luis una nueva forma de mirar al mar.