La época de los descubrimientos

Las rutas que actualmente siguen nuestros navegantes fue marcada hace ahora más de 500 años. De hecho, para muchos historiadores, el siglo XV fue el momento del descubrimiento del mar cuando, por primera vez, el ser humano perdió de vista la costa y se adentró en mares desconocidos confiando en la técnica y en sus conocimientos científicos. Sin embargo, muchos autores consideran que fueron los vikingos uno de los primeros pueblos que se aventuraron al descubrimiento de nuevas tierras.

Es pero, en los siglos XV y XVI, cuando el espacio geográfico conocido por los europeos se amplió mucho debido a las grandes exploraciones geográficas de la época, las cuales ampliaron los horizontes hasta entonces conocidos y permitieron descubrir mundos nuevos. Portugal y Castilla fueron los grandes protagonistas de este proceso, gracias a los avances que se hicieron en la navegación durante la época del Renacimiento.

El afán que les llevó a la búsqueda de nuevos mundos sin embargo, fue la voluntad de expansión y de encontrar nuevas riquezas. Este espíritu fue el motor que comenzó en 1445, cuando los portugueses colonizaron el archipiélago de Cabo Verde y que duró hasta 1522 cuando Juan Sebastián Elcano terminó la primera vuelta al mundo.

La coincidencia en el tiempo de varias circunstancias -políticas, económicas y técnicas- posibilitó que los habitantes europeos de aquel tiempo se lanzaran por mar a una aventura que ampliava los horizontes del mundo.