Posicionamiento

En el medio del mar no hay referencias visuales como las que encontramos en tierra –carreteras, caminos, hitos, señalizaciones, etc.- que permiten ubicarnos con exactitud. Hay que utilizar entonces referencias naturales como los astros del cielo –tanto de día como por la noche- o si navegamos cerca de la costa, utilizar la carta náutica y las referencias visuales que tengamos al alcance.

Pero estos métodos de posicionamiento requieren de fórmulas y cálculos sobre papel que los participantes de la Barcelona World Race no tienen tiempo de hacer. Es necesario, pues, disponer de instrumentos electrónicos como los GPS que automáticamente indican la ubicación, tanto a los navegantes como a los directores de regata que velan por su seguridad. Hasta la aparición de la electrónica, se utilizaban instrumentos clásicos como el sextante para calcular la latitud en referencia a los astros o la sonda para conocer la profundidad de fondo marino, la mayoría de los cuales han pasado a formar parte de las vitrinas de los museos.

Eso sí, los IMOCA 60 embarcan un mínimo de elementos básicos como por ejemplo el compás y la carta náutica de papel, por si se quedan sin energía o los sistemas de comunicación fallan.