Del tirachinas al estrés de las comunicaciones

Del tirachinas al estrés de las comunicaciones

Hoy en día las embarcaciones que participan en regatas oceánicas están muy bien equipadas y disponen de diferentes sistemas como la radio VHF, el posicionamiento por GPS, la conexión a internet o el teléfono vía satélite, que constituyen la base en la cual se desarrolla el seguimiento de una competición alrededor del mundo, pero cómo se comunicaban con tierra hace 50 años?
Uno de los sistemas utilizados por los navegantes era utilizar un tirador para lanzar bolas de papel con mensajes a los barcos de carga que pasaban cerca. Era la manera de comunicarse con la familia, los amigos o la organización de la regata.
Tres décadas atrás, los navegantes radiaban sus posiciones por radio, vía BLU, a la Dirección de la Regata y ésta las trasladaba a una carta náutica que se enviaba por fax a los medios de comunicación. En la misma conexión, los regatistas comunicaban sus incidencias y necesidades.
Con las nuevas tecnologías, el aislamiento de las tripulaciones ha cambiado mucho. Algunos navegantes se quejan de estrés y carencia de tiempo para concentrarse en la navegación: tienen que leer y responder correos electrónicos, hacer fotografías, grabar en vídeo escenas de navegación y resolver otros compromisos mediáticos que se tienen que sumar a los trabajos más esenciales de la navegación.
Todo esto conlleva mucho trabajo y, a veces, sucede en momentos del día inoportunos. Lejos queda la imagen romántica del navegante que emprendía una vuelta al mundo y quedaba aislado de la civilización.